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TRICKY- Maxinquaye - el clásico del Trip Hop - Revisited

Volver al álbum "Maxinquaye" tiene algo de reencuentro con un viejo secreto. Recuerdo cuando escribí sobre este disco por primera vez en 2019, convencido de que ya lo tenía más o menos descifrado. Pero hay trabajos que no se dejan atrapar del todo, y el debut de Tricky es uno de ellos. Con el tiempo he vuelto a escucharlo muchas veces, en momentos tranquilos, en viajes largos, incluso en esos momentos en los que uno solo quiere perderse dentro de un sonido. Y cada vez ocurre lo mismo: lo que parecía familiar vuelve a resultar extraño, como si la música se reorganizara sola en cada escucha. Quizá por eso merece la pena revisitarlo, con distancia, para entender por qué "Maxinquaye" sigue siendo uno de los discos más inquietantes y magnéticos que dejó la década de los noventa (siglo xx).

ALBUM: Maxinquaye 


En febrero de 1995 apareció un disco que parecía llegar desde un lugar distinto al resto de la música de su tiempo. "Maxinquaye", el debut de Tricky, no solo fue uno de los álbumes más influyentes de la década, también fue uno de los más difíciles de explicar. Han pasado muchos años desde que lo escuché por primera vez, y todavía sigo encontrando detalles nuevos cada vez que vuelvo a él. Eso ya dice mucho.

TRICKY- Maxinquaye

Conocía al artista Tricky por su participación en Massive Attack, y pensaba que este disco sería una especie de extensión de aquello. Algo parecido a Blue Lines, quizá con un tono más personal. Pero "Maxinquaye" no era eso. Tampoco era un álbum al estilo de Dummy de Portishead, aunque compartiera cierta atmósfera. Era otra cosa. Un territorio propio.

Este post revisita ese disco décadas después de su publicación, 20 de febrero de 1995, para entender por qué sigue siendo uno de los trabajos más fascinantes que ha producido la música británica de los noventa.

Cómo nació: 


Para entender "Maxinquaye", hay que empezar en la ciudad de Bristol, donde se gestó uno de los sonidos más singulares de los años noventa.

Tricky, cuyo nombre real es Adrian Thaws, creció en un entorno complicado. Su madre, Maxine Quaye, poeta, murió cuando él tenía solo cuatro años. Su padre prácticamente no estaba presente. Adrian fue criado por su abuela en una ciudad donde la mezcla cultural, los sound systems y la música importada del Caribe formaban parte del paisaje cotidiano.

Tricky - músico

Su conexión con la música llegó a través de The Wild Bunch, un colectivo que acabaría transformándose en Massive Attack. Tricky participó en su debut Blue Lines (1991) y también estuvo vinculado a Protection (1994), aunque nunca llegó a sentirse completamente integrado en el núcleo del grupo. Siempre parecía orbitando alrededor.

Esa sensación de estar dentro y fuera al mismo tiempo fue decisiva. Tricky quería desarrollar una visión propia.

En 1993 firmó con 4th & B'way Records, subsidiaria de Island Records, y empezó a trabajar en su primer álbum. Lo grabó principalmente en un estudio casero en Londres, acompañado por el productor Mark Saunders y por una figura que sería fundamental en el resultado final: Martina Topley-Bird.

La historia de cómo se conocieron parece sacada de una novela urbana. Tricky la vio sentada en un muro en Bristol después de terminar sus exámenes. Hablaron, ella mencionó que cantaba jazz y él la invitó a probar suerte en el estudio. Martina tenía quince años. Ese encuentro fortuito cambió la historia del disco.

Un sonido de otro lugar:


Hablar del sonido de "Maxinquaye" implica moverse entre géneros que se cruzan constantemente.

En los noventa se empezó a usar el término trip hop para describir la música que surgía de Bristol, una mezcla de hip hop, soul, dub, electrónica ambiental y elementos de rock. Pero incluso dentro de ese contexto, el disco de Tricky resultaba extraño.

Mientras Massive Attack tendía a construir paisajes sonoros elegantes y Portishead se inclinaba hacia un dramatismo cinematográfico, "Maxinquaye" parecía un organismo vivo, irregular y lleno de grietas.

Los ritmos suenan como maquinaria oxidada. Los samples aparecen y desaparecen como recuerdos borrosos. Hay ruido, hay silencio, hay respiraciones, hay ecos. Todo está ligeramente desplazado.

En gran parte esto se debe a la forma en que Tricky utilizó el sampling. Tomó fragmentos de artistas muy distintos, desde Isaac Hayes hasta The Smashing Pumpkins, y los transformó hasta que casi resultaban irreconocibles. No se trataba de mostrar la referencia, sino de convertirla en parte del tejido del disco.

El resultado es un sonido que parece flotante y pesado al mismo tiempo. Un ritmo puede arrastrarse durante minutos mientras pequeños detalles aparecen alrededor, como si alguien estuviera manipulando la cinta en tiempo real. La sensación es hipnótica

Tricky y Martina Topley-Bird:


Si hay un elemento que define el carácter del álbum es el contraste entre las voces de Tricky y Martina Topley-Bird.

Tricky tiene una voz grave, casi susurrada, áspera, como si las palabras estuvieran saliendo a través del humo de un cigarro. Martina, en cambio, canta con una ligereza casi fantasmal.

Ese contraste crea una dinámica muy particular. No es un dúo convencional. Más bien parece una conversación interna.

Tricky y Martina Topley-Bird

En canciones como "Aftermath", Martina flota sobre la base rítmica con una calma inquietante, mientras Tricky aparece en los márgenes como una presencia espectral. En "Ponderosa", su voz adopta un tono más juguetón, casi cockney, que rompe con la oscuridad del fondo.

Hay momentos en los que la música parece sostenerse únicamente sobre esa tensión entre ambos.

Canciones que redefinen el Trip Hop:


Desde el primer tema, "Overcome", el disco establece su lenguaje. Unos golpes de percusión secos, un teclado distante y una respiración filtrada crean una atmósfera casi ritual antes de que Martina empiece a cantar. Ese inicio ya deja claro que el álbum no busca comodidad. Busca misterio.

Uno de los momentos más icónicos es "Hell Is Around the Corner", construida sobre un sample de "Ike’s Rap II" de Isaac Hayes, el mismo que luego usaría Portishead en "Glory Box". La canción avanza lentamente, casi como una confesión nocturna. La voz de Tricky suena íntima y amenazante al mismo tiempo.

Otro momento sorprendente es la versión de "Black Steel in the Hour of Chaos" de Public Enemy. En manos de Tricky, el tema pierde su agresividad frontal y se convierte en algo más perturbador. Martina repite un fragmento del texto mientras el fondo se llena de guitarras y distorsión.

Hay también piezas que funcionan como pequeños experimentos sonoros. "Pumpkin", por ejemplo, introduce la voz de Alison Goldfrapp, que se desliza entre los samples con una sensualidad fría. "Brand New You're Retro" mezcla fragmentos de Michael Jackson con soul clásico en una especie de collage surrealista.

Y luego está "Suffocated Love", una canción inquietante sobre relaciones tóxicas, donde la voz de Tricky parece moverse entre el sarcasmo y la amenaza.

Oscuridad sin depresión:


Algo que siempre me ha parecido fascinante de "Maxinquaye" es que, a pesar de su atmósfera sombría, el álbum nunca resulta verdaderamente deprimente. La oscuridad aquí no es tristeza. Es curiosidad.

Es el tipo de oscuridad que invita a explorar. Como entrar en una habitación poco iluminada donde cada objeto parece tener una historia. Hay sensualidad, hay paranoia, hay humor negro incluso.

Tricky parecía disfrutar jugando con sonidos extraños y combinaciones inesperadas. Más que transmitir un estado emocional cerrado, el disco abre espacios. Tal vez por eso sigue resultando tan intrigante hoy.

1995: cuando el britpop dominaba el mundo:


Es curioso pensar en el contexto cultural en el que apareció "Maxinquaye".

En 1995 el Reino Unido estaba dominado por el britpop. Oasis cantaba sobre vivir para siempre. Blur celebraba la vida suburbana en Parklife. La música británica parecía llena de guitarras luminosas y optimismo generacional.

Y entonces apareció este disco:

Mientras otros artistas hablaban de nostalgia pop, Tricky presentaba un paisaje urbano lleno de dudas, sexualidad ambigua y paranoia. Era como si estuviera transmitiendo desde una dimensión paralela.

Aun así, el álbum alcanzó el número tres en las listas británicas y fue considerado por muchos críticos como el mejor disco del año. NME lo situó entre los más importantes de 1995.

Su influencia fue enorme. Muchos artistas de electrónica, hip hop alternativo y música experimental encontrarían inspiración en ese sonido nebuloso.

Por qué Maxinquaye sigue relevante:


Décadas después, Maxinquaye sigue siendo difícil de clasificar.

No es una obra de hip hop. Tampoco es electrónica pura. Ni rock alternativo. Es una mezcla de todos esos lenguajes reorganizados de una forma muy personal.

Lo que realmente lo mantiene vivo es su atmósfera. Hay álbumes que pertenecen a un momento concreto de la historia. Este parece existir fuera del tiempo.

Cada escucha revela algo nuevo. Un sample escondido. Un ruido de fondo. Un cambio de ritmo casi imperceptible.

También hay algo profundamente humano en el disco. Tricky hablaba de relaciones complicadas, de identidad, de cultura urbana, de deseo y vulnerabilidad. Temas que siguen siendo actuales.

Disco recomendado


Si nunca has escuchado "Maxinquaye", te envidio un poco. Descubrir este álbum por primera vez es una experiencia muy especial.

No es un disco inmediato. No busca agradar a todo el mundo. Pero si te dejas llevar por su ritmo lento y sus texturas extrañas, acaba atrapándote. Sigue siendo una de las obras más singulares de la música británica moderna.

Apaga las luces, ponte los auriculares y deja que Tricky y Martina Topley-Bird te lleven a ese extraño lugar donde nació "Maxinquaye". Probablemente no encuentres respuestas claras, pero sí una experiencia musical que sigue siendo única.

Video del tema "Black Steel":

Tracklist:

1. "Overcome" 4:30
2. "Ponderosa" 3:31
3. "Black Steel" 5:40
4. "Hell Is Round the Corner" 3:47
5. "Pumpkin" Tricky 4:31
6. "Aftermath" 7:39
7. "Abbaon Fat Tracks" 4:27
8. "Brand New You're Retro" 2:54
9. "Suffocated Love" 4:53
10. "You Don't" 4:39
11. "Strugglin'" 6:39
12. "Feed Me" 4:04

Créditos:

  • Tricky – composición, producción, voz
  • Martina Topley-Bird (erróneamente acreditada como "Martine") – voz
  • Ali Staton – mezcla ("Suffocated Love")
  • Alison Goldfrapp – voz ("Pumpkin")
  • FTV – guitarra, batería ("Black Steel")
  • Howie B – composición, producción
  • James Stevenson – guitarra ("Brand New, You're Retro")
  • Kevin Petrie – producción
  • Mark Stewart – voz
  • Mark Saunders – teclados ("Overcome"), guitarra, producción
  • Pete Briquette – bajo ("Suffocated Love")
  • Ragga – voz ("You Don't")
  • Tony Wrafter – flauta ("Aftermath")

ADRIAN SHERWOOD - The Collapse of Everything - Album

The Collapse of Everything, el nuevo álbum en solitario de Adrian Sherwood, pertenece a esos discos que te obligan a bajar la velocidad, ajustar el volumen y dejar que el mundo exterior se quede un poco más lejos de lo habitual. No es un lanzamiento más dentro del calendario de novedades, sino el regreso de alguien que lleva décadas moldeando el sonido desde la trastienda y que ahora decide ponerse en primer plano para contarnos, a su manera, cómo suena este tiempo raro que vivimos. A continuación intento contar mi experiencia acompañando este trabajo durante días, escuchándolo de noche, en el metro, trabajando, dejando que sus ecos de guerra, duelo y esperanza se mezclen con la vida cotidiana. No es una guía técnica ni un análisis frío, es más bien una invitación a entrar en este pequeño universo dub, cinematográfico y emocional que Adrian Sherwood ha levantado sobre las ruinas.


ALBUM: The Collapse of Everything


El primer álbum en solitario de Adrian Sherwood en trece años (22 de agosto), suena como una herida que cicatriza y una erupción que llevaba demasiado tiempo acumulando presión. Cuando lo escuché tuve la sensación de que el productor británico había decidido, por fin, hablar con su propia voz después de más de una década dedicada a potenciar las de otros. Y lo que dice, lo dice desde un lugar que mezcla duelo, lucidez y un extrañísimo deseo de supervivencia.

ADRIAN SHERWOOD - The Collapse of Everything - Album (2025)

Este review no pretende diseccionar técnicamente un artefacto que, en esencia, está hecho para sentirse. Pretende contar qué ocurre cuando uno entra en ese mundo que Sherwood abre como si descorriera una enorme cortina pesada: un espacio cinematográfico, lleno de sombras, en el que los instrumentos parecen criaturas y la música un paisaje en perpetua tensión.


Un álbum de pérdida, memoria y la necesidad de volver:


Adrian Sherwood llevaba trece años sin firmar un disco propio. Desde "Survival & Resistance" en 2012, su vida había sido un ir y venir entre proyectos ajenos, colaboraciones y producciones: Horace Andy, African Head Charge, Creation Rebel, Panda Bear & Sonic Boom, incluso Spoon. A eso se suman las dos aventuras compartidas con Pinch, donde exploraba un dub oscuro y futurista que parecía mantenerlo lejos de la idea de “mi propio disco”.

ADRIAN SHERWOOD - productor

Entonces llegó la muerte:


Primero Mark Stewart, fundador de The Pop Group, una presencia esencial en la vida de Sherwood y autor de la frase que da título al álbum: "The Collapse of Everything". Más tarde, en 2024, Keith LeBlanc, su amigo y compañero de batalla en "Tackhead". Ambos aparecen en el disco, y su fantasma lo atraviesa. Adrain Sherwood los tenía delante mientras trabajaba, en forma de fotografías mirando hacia el estudio. "La gente vive en ti", decía en las entrevistas a los medios. Y es cierto: este disco es también una conversación con los que ya no están.

Esa energía, mezcla de duelo íntimo y derrumbe global, marca el espíritu de la obra. Pero lejos del dramatismo fácil o el lamento solemne, la música parece observar el caos con una mezcla de tristeza, ironía y una chispa de esperanza obstinada.

Un sonido de cine, polvo, metal y aire: 


Escuchar "The Collapse of Everything" es como atravesar un territorio que cambia a cada paso. No es un álbum lineal ni pretende serlo. Se siente más bien como una sucesión de escenas, como si Sherwood hubiese creado una película que no existe, pero cuya banda sonora respira vida propia.


La apertura:


El tema que abre da título al álbum con un tono casi orgánico. Hay flautas, piano y un bajo que late con calma, acompañado de un dub clásico que nunca desaparece del todo. No hay voces, solo rastros de algo humano. La sensación es la de estar viendo un lugar desde arriba, quizá un bosque, quizá una ciudad en ruinas, con la cámara suspendida en el aire. Más que una introducción, es una invitación a cruzar una frontera.

El choque: 

Luego llega "Battles Without Honour" and "Humanity", quizá el momento más feroz del disco. Es un tema tenso, casi bélico, donde los sonidos parecen mimetizar disparos, motores, pasos y amenazas. Sherwood lo construye como un pulso eléctrico lleno de graves que casi no se oyen, se sienten. Es un recordatorio de que el dub, en manos de un alquimista como él, puede ser un arma. No como metáfora, sino como vibración física.

Algo parecido ocurre con "The Well Is Poisoned (Dub)", donde Brian Eno aporta guitarras, ecos ascendentes y un aire amenazante que recuerda a Kid A y Amnesiac de Radiohead, pero trasladado a un clímax preapocalíptico en el que la Tierra parece suspender la respiración.

El guiño cinematográfico:

"Spaghetti Best Western" es un regalo para cualquiera que haya crecido viendo westerns. Adrian Sherwood invoca a Morricone sin imitarlo, mezclando armónica, guitarras reverberantes y un ritmo de trote que parece caminar sobre arena roja. Es humor negro, homenaje y distorsión a la vez. Si Tarantino fuese más dub y menos rock, esto sería suyo.

La belleza:

Hay temas que sorprenden por lo íntimos: "Body Roll" es casi un susurro, con aires de jazz nocturno, melodías de piano que caen como gotas y una tristeza suave que no hunde, sino que abraza. Es como estar en un bar vacío después del último cliente, mientras alguien limpia vasos y piensa en lo que ha perdido.

"Dub Inspector" es puro juego, una fantasía lounge que flota entre vientos, flautas y un fiscorno que parece canturrear. El disco, por momentos, se ilumina.

El clímax:

"The Great Rewilding" es una de las piezas más inquietantes y emocionantes. Hay percusiones que parecen animales electrónicos, pianos que entran como recuerdos borrosos, sonidos invertidos que dan la sensación de que el tiempo se pliega. Es un mundo que se reconstruye solo, como si la naturaleza quisiera ocupar de nuevo un espacio robado.

"Hiroshima Dub Match" cierra la herida con un tono de radiación poética, y "The Grand Designer" culmina el viaje como un rayo de luz que no borra lo vivido, pero señala hacia adelante.

Un disco que habla de nosotros:


Adrian Sherwood no hace sermones. Pero su música actúa como una especie de espejo distorsionado en el que se refleja el momento histórico que atravesamos: guerras, miedo, fragmentación social, tecnología que avanza más rápido que cualquier ética, y un planeta que parece pedir descanso.

ADRIAN SHERWOOD

El álbum sugiere una pregunta que no se formula, pero que se escucha entre líneas: ¿Qué hacemos nosotros mientras "todo se derrumba"? Y otra más: ¿Qué puede reconstruirse después del derrumbe?

Lejos de la oscuridad absoluta, Sherwood deja ver una chispa de vida. No es optimismo ingenuo, sino la convicción de que incluso en tiempos fracturados hay espacio para el asombro, para el humor, para el sonido que nos une aunque sea por unos minutos.

Un álbum que me gusta:


Porque no suena como nada que esté ocurriendo en el panorama actual, pero tampoco parece un artefacto vintage. "The Collapse of Everything" es música contemporánea en el mejor sentido, hecha por alguien que no se conforma con reciclar ideas. Es una obra de madurez creativa, pero también un gesto de libertad personal. Adrian Sherwood se permite explorar, jugar, llorar, deformar, recordar y proyectar. Y lo hace con la calma y la profundidad que solo tienen quienes no deben demostrar nada.

Es un disco que, como "My Life in the Bush of Ghosts" de Byrne y Eno o "Selected Ambient Works II" de Aphex Twin, invita más a entrar que a entender. Una obra que será revisitada dentro de años cuando queramos recordar cómo sonaba el mundo mientras intentaba recomponerse.

Disco recomendado


Si te interesa la música que construye paisajes, si te atraen los discos que dicen más con atmósferas que con palabras, si te gustan los álbumes que funcionan como películas sin imágenes, escucha "The Collapse of Everything". No es un disco inmediato, pero es de esos que se quedan en ti, que revelan capas nuevas en cada escucha y que convierten incluso el silencio en un lugar distinto.

Es, simplemente, uno de los trabajos más poderosos, conmovedores y humanos de Adrian Sherwood. Y un recordatorio de que, incluso cuando todo parece desmoronarse, la música puede abrir grietas por donde entra un poco de luz.

Video del tema "Spirits (Further Education)":


Tracklist:

1. "The Collapse of Everything" 3:53
2. "Dub Inspector" Sherwood 3:32
3. "The Well Is Poisoned (Dub)" Brian Eno 3:53
4. "Body Roll" 3:35
5. "Battles Without Honour and Humanity" 4:15
6. "Spaghetti Best Western" 4:33
7. "The Great Rewilding" 4:00
8. "Spirits (Further Education)" 3:24
9. "Hiroshima Dub Match" 3:54
10. "The Grand Designer" 3:08

Personal:

  • Adrian Sherwood – Producción, mezcla
  • Matthew Smyth – Ingeniería (todas las pistas), programación de batería (pista 5)
  • Frank Merritt – Masterización
  • Peter Harris – Diseño gráfico Guitarra, voz (6)
  • Doug Wimbish – bajo (1–4, 6, 9, 10)
  • Mark Bandola – guitarra (1, 4, 7, 9, 10), sintetizadores (2, 5, 8, 10), bajo (7)
  • Alex White – saxofón (2, 4), flauta (1, 4), órgano de lengüeta (4)
  • Cyrus Richards – piano, teclados (1, 2, 7)
  • Keith LeBlanc – batería (4, 8)
  • Chris Joyce – batería (7, 9)
  • Ivan "Celloman" Hussey – violonchelo (3, 8, 10)
  • Jazzwad – sintetizadores (5, 8)
  • Gaudi – sintetizador (2), piano (9)
  • Horseman – percusión (2, 10)
  • Brian Eno – guitarra, voz, efectos (3)
  • Dave Fullwood – fliscorno (2)
  • Alan Glen – armónica (6)
  • Crocodile – efectos

THE SABRES OF PARADISE - Haunted Dancehall - Album

El álbum "Haunted Dancehall" nunca estuvo destinado a ser un hito, pero décadas después, se siente como tal. No porque gritara para ser escuchado, sino porque susurraba cosas que ningún otro disco se atrevió a decir. Antes de adentrarnos en sus oscuros pasillos y ritmos extraños, una advertencia: esto no es música ambiental. Este es un mundo. Entras en él o no. Pero una vez dentro, no sales inmutable. Un disco que quiero recomendar a los lectores más atrevidos de este blog de música.

ALBUM: Haunted Dancehall


Hay discos que marcan un momento. Y otros parecen envolver el tiempo en sí mismo, sonando tan impredecibles y vitales décadas después de su lanzamiento como el día que salieron de una tienda de discos. "Haunted Dancehall", el segundo y último álbum de The Sabres of Paradise, se enmarca inequívocamente en esta última categoría. Publicado por Warp Records el 28 de noviembre de 1994, sigue siendo una experiencia auditiva singular: cinematográfica, críptica y obstinadamente inclasificable.

THE SABRES OF PARADISE - Haunted Dancehall - Album

Este fue el único "álbum" auténtico que el trío, formado por Andrew Weatherall, Jagz Kooner y Gary Burns, creó. Su debut, "Sabresonic", fue más bien una recopilación de material ya existente, y el siguiente, "Sabresonic II", una reedición reorganizada. ¿Pero Haunted Dancehall? Eso era diferente. Fue el disco que construyeron desde cero. El que tiene la historia, los extraños fragmentos narrativos impresos en su interior, el nombre falso del autor (James Woodbourne, invención del propio Weatherall) y las canciones que no solo sonaban, sino que evocaban.

Construyendo un Dancehall desde las sombras:


A diferencia del sonido más directo y clubbing de "Sabresonic", "Haunted Dancehall" es inquieto, melancólico y extrañamente espacioso. La paleta es extensa, con toques de dub, destellos de trip hop, funk nervioso, música de biblioteca polvorienta y ambient magullado, todo ello unido por una peculiar sensación de deriva nocturna. Casi se puede ver la luz de sodio destellando sobre el pavimento mojado.

Kooner describió una vez la dinámica de su estudio: Weatherall aportaba los samples y secuenciaba las ideas, mientras Burns ponía los instrumentos y él, Kooner, se encargaba de las cajas de ritmos y la ingeniería. Y aunque los tres miembros tenían los pies bien puestos en la escena underground de la música dance, ya que Weatherall había trabajado con Primal Scream y Burns y Kooner también formaban parte de The Aloof, este álbum trascendía la lógica de los clubes. No se trataba solo de grooves. Eran narrativas contadas a través del ritmo y la distorsión.

Un álbum que suena como una película:


Muchos discos se consideran cinematográficos, pero pocos te hacen sentir como si estuvieras realmente habitando el lado oscuro de una ciudad. "Haunted Dancehall" te invita a caminar por las calles cubiertas de niebla de un Londres ficticio y noir, siguiendo a un personaje llamado McGuire desde cafés abandonados hasta puestos de mercado al amanecer, encontrándote con recuerdos, fantasmas y reflejos torcidos.

Esa sensación narrativa recorre las canciones, perdón, los números, incluso si la trama nunca se explica del todo. El swing potente y blaxploitation de "Theme" no desentonaría en una película ciberpunk. El siguiente tema, "Tema 4", se siente como el eco que surge al terminar la acción, un descenso ambiental hacia los escombros.

La secuencia es impecable. "Bubble and Slide", dividida en dos versiones, abre el disco con un ritmo ultra-metálico que se tambalea como una máquina averiada en un callejón de Blade Runner. Luego viene "Duke of Earlsfield", con un ritmo trepidante en contrabajo, un espacio dubwise y esa percusión resbaladiza que te marea y te engancha por completo.

Canciones que perduran como el humo:


He escuchado este disco en muchos sitios. A veces solo, a veces de madrugada, a veces en coche con amigos que lo escuchaban por primera vez. Y cada vez, ciertas canciones adquieren nuevos matices.

"Wilmot", por ejemplo, se ha convertido en una especie de himno secreto para los entendidos. Construida alrededor de un sample de calipso de "Black But Sweet" de Wilmoth Houdini, la versión del álbum ralentiza el original hasta convertirlo en un arrogante shuffle digital vudú. Es dub, pero no dub. Funk, pero no funk. Es su propia esencia fantasmal.

Luego está "Planet D", un remix de Geoff Barrow de Portishead. Una de las pocas contribuciones externas, sumerge al oyente en el territorio del hip hop esquelético, con minimalismo boom-bap y melancolía de almacén vacío. Y eso es antes de llegar a "Ballad of Nicky McGuire", que suena como si se hubiera grabado desde un teléfono público en un sueño.

THE SABRES OF PARADISE


Clímax tranquilos y despedidas finales:


A medida que el disco comienza a descender hacia su último tercio, la atmósfera cambia. "Jacob Street 7AM" y "Chapel Street Market 9AM" se adentran en territorio ambiental. Ya no estás en el dancehall, te tambaleas al volver a casa. Hay una especie de tristeza post-euforia, una sensación de luz gris que se eleva sobre el ladrillo y los planes rotos.

El tema que da título al disco, "Haunted Dancehall", cierra el disco con el tipo de melodía que puede llegar a tocarte la piel sin darte cuenta. Un arpegio simple, una sombra de cuerdas, un ritmo rítmico que insinúa algo más oscuro justo fuera de tu campo de visión. Es hermoso, sí. Pero no es seguro.

Un género en sí mismo:


Es difícil categorizar exactamente qué es el disco "Haunted Dancehall". No es techno en el sentido tradicional, ni es IDM, a pesar de su lanzamiento en Warp. Tiene más ganchos que la mayoría de los discos de ambient, pero demasiado espacio para encajar a la perfección con el trip hop o el big beat. Es, de la forma más halagadora posible, invendible. Un disco que surgió de un momento muy específico y, sin embargo, suena como si no perteneciera a nadie.

Andy Weatherall, fallecido en 2020, siempre fue una especie de transformador musical. Y aunque sus proyectos posteriores, como Two Lone Swordsmen, fueron ricos e influyentes por sí mismos, este se siente como su visión más completa. Junto a Kooner y Burns, esbozó un mundo y dejó lo justo sin terminar para que los oyentes pudieran imaginarse dentro.

Por qué deberías escucharlo:


Décadas después, "Haunted Dancehall" sigue siendo uno de los temas más profundos y venerados de Warp. No suena como nada más en su catálogo. Y ciertamente no suena como nada que se esté haciendo ahora. Pero es precisamente por eso que se siente tan fresco.

En una época donde las listas de reproducción fragmentan los álbumes en distracciones breves, "Haunted Dancehall" insiste en ser escuchado completo. Es un disco para auriculares. Un disco para una noche larga. Un disco para un día lluvioso, a la luz de las velas, un viaje al pasado.

También es uno de los pocos álbumes electrónicos que se niega a convertirse en una pieza de museo. Porque nunca se trató de un género ni de una época. Se trataba de sentimientos. De historias de fantasmas contadas a través de líneas de bajo. De bailar solo, mucho después de que todos se hayan ido a casa.

Disco recomendado


No necesitas conocer la historia de fondo para disfrutar de "Haunted Dancehall". No necesitas saber que la funda interior fue escrita por Andrew Weatherall bajo seudónimo, ni que el grupo planeó una secuela con Tom Waits e Ice T. No necesitas saber que se lanzó justo antes de su disolución, ni que alcanzó el puesto número 57 en la lista de álbumes del Reino Unido.

Solo tienes que darle al play. Deja que se desarrolle. Déjate llevar por los callejones. Déjate llevar a ese espacio liminal donde la electrónica, el dub, la ficción negra y los recuerdos atormentados se fusionan.

Puede que los Sabres of Paradise ya no estén, pero en este álbum, sus fantasmas siguen danzando.

Video del tema "Wilmot":


Tracklist:

1. "Bubble and Slide" 2:39
2. "Bubble and Slide II" 7:38
3. "Duke of Earlsfield" 8:42
4. "Flight Path Estate" 3:21
5. "Planet D" (Portishead Remix) 4:41
6. "Wilmot" 7:32
7. "Tow Truck" 6:35
8. "Theme" 4:48
9. "Theme 4" 1:55
10. "Return to Planet D" 5:04
11. "Ballad of Nicky McGuire" 8:30
12. "Jacob Street 7AM" 3:46
13. "Chapel Street Market 9AM" 7:14
14. "Haunted Dancehall" 4:25

Créditos:

  • Andrew Weatherall – producción y mezcla
  • Jagz Kooner – producción y mezcla
  • Gary Burns – producción y mezcla
  • Portishead (Geoff Barrow) – producción adicional (5)
  • Scruff – producción adicional (6)
  • MadArk – arte gráfico

THE RUTS - The Crack - Album (Revisited)

En el caos de finales de los 70 (siglo xx) en Gran Bretaña, donde el punk ya empezaba a decaer y muchas bandas perdían fuerza, surgió un grupo con un sonido urgente, inquebrantable y refrescantemente original. Ese grupo fue THE RUTS, y su álbum debut, "The Crack", no fue un simple disco de punk más: fue una declaración que desafió el género con algo vital que decir. Exploramos en por qué esta joya olvidada de 1979 sigue llamando la atención hoy en día y es una recomendación de este blog de música.

ALBUM: The Crack 


En un año en el que el punk se apagaba, "The Crack", el único álbum de estudio del cuarteto londinense The Ruts, irrumpió en la escena como un cóctel molotov a través del escaparate de la alta sociedad. Publicado en septiembre de 1979, no fue un simple debut punk más; fue una declaración de intenciones, un manifiesto y, en retrospectiva, una advertencia de que la brillantez a menudo se apaga demasiado rápido.

THE RUTS - The Crack - Album

The Ruts nunca fueron una banda que se conformara con tres acordes y una mueca de desprecio. Formados en 1977 a partir de fragmentos de proyectos anteriores, fusionaron su amor por el punk, el dub y el rock clásico en algo más duro y elástico de lo que la mayoría de sus contemporáneos se atrevieron a intentar. Para cuando firmaron con "Virgin Records", ya habían demostrado su valía en círculos antirracistas y conciertos comunitarios, mientras que su sencillo debut, "In A Rut", lanzado en el sello People Unite, afiliado a Misty In Roots, era una aguda fusión de punk y reggae que captó la atención de influente periodista musical John Peel, de la BBC.

Lo que siguió no solo fue un gran avance, sino un hito. Y "The Crack" aún se siente fresco, furioso y vital casi cinco décadas después.

Babylon's Burning y la nación escucha:


El tema de apertura, "Babylon’s Burning", convirtió a The Ruts en un fenómeno de la noche a la mañana. Alcanzando el número 7 en las listas del Reino Unido en junio de 1979, es un asalto implacable de sirenas, paranoia social y furia callejera. Pero lo que destaca hoy no es solo la urgencia, sino la maestría musical. Los riffs serrados del guitarrista Paul Fox atraviesan la canción como una sierra circular, mientras que los patrones de charles de Dave Ruffy y el bajo con tintes dub de John “Segs” Jennings inyectan profundidad y sofisticación bajo el barniz punk.

El líder Malcolm Owen, con raíces en el funk y una voz que podía pasar de un ladrido a un sermón en un instante, lo une todo con un carisma que se siente a la vez confrontativo y confesional. En Babylon’s Burning, no canta sobre un disturbio; está en medio de uno, arrastrándote con él. El sencillo que le siguió, "Something That I Said", alcanzó el número 29 ese mismo año y añadió toques glam y pop. Su energía contagiosa contrasta con las canciones más oscuras del álbum, pero siempre mantiene su fuerza.

Punk se encuentra con el dub:


Es imposible hablar de "The Crack" sin reconocer la fluidez con la que The Ruts entretejieron el reggae y el dub en el ADN del álbum. "Jah War", una reflexión de casi siete minutos sobre la brutalidad policial tras los disturbios de Southall, es un ejemplo impresionante. Los timbales resuenan con las líneas de metal y los ritmos fuera de ritmo, sumergiendo al oyente en un ritmo que arde en lugar de explotar. A pesar de su accesibilidad, la BBC se negó a reproducirlo, prueba de que The Ruts no estaban interesados ​​en ir a lo seguro.

Otro tema destacado es "S.U.S.", que da la sensación de ser perseguido por la autoridad en un callejón oscuro. Nombrada en honor a la ley de vagancia utilizada para los registros y cacheos en el Londres de los años 70, es una de las canciones con mayor explícito político de la era punk. El ritmo de Ruffy, cargado de toms, se arrastra como un pulso nervioso, mientras que la interpretación de Owen es fría, contenida y, por ello, aún más aterradora.

Incluso un tema como "It Was Cold" desafía las expectativas del género: con influencias de las bandas Magazine y The Police, combina atmósferas melancólicas con un lirismo introspectivo y una tensión que crece lentamente y sugiere paranoia nuclear y decadencia urbana.

Más allá del ruido:


Si bien el trasfondo político de "The Crack" es profundo, el álbum dista mucho de ser unidimensional. Temas como "Dope For Guns" combinan la energía de una guitarra potente con una base de ska, criticando la hipocresía del tráfico de armas. "Criminal Mind" se inclina hacia la ferocidad del street-punk, y "Backbiter" hierve con la traición personal envuelta en dinámicas de hard rock. Luego está "Out Of Order", un himno abrasador sin intención de ser cortés. Y cerrando con "Human Punk" en directo, el disco no deja lugar a dudas: The Ruts fueron una banda hecha tanto para el escenario como para el estudio.

El empaque fue tan icónico como el contenido. La portada del álbum, una pintura de 1,5x1,5 metros de John H. Howard, es un collage punk-pop que presenta no solo a la banda, sino a un quién es quién de la cultura de finales de los 70, desde Captain Sensible hasta Patrick Moore, desde Jimi Hendrix hasta John Peel (enfrascados en un surrealista cuadro relacionado con el chocolate). Es una metáfora visual adecuada para un álbum que desdibujó límites, ignoró las convenciones e insistió en que el punk no necesitaba ser musicalmente primitivo para ser poderoso.

Legado truncado, pero jamás olvidado:


"The Crack" alcanzó el número 16 en las listas de éxitos del Reino Unido y se esperaba que marcará el comienzo de una carrera larga e impactante. Trágicamente, no fue así. Malcolm Owen murió de una sobredosis de heroína en julio de 1980, justo cuando la banda se preparaba para su segundo álbum. Tenía 26 años.

THE RUTS - Banda

A pesar de algunos lanzamientos póstumos y su reinvención como Ruts DC, la formación original solo produjo este álbum de estudio juntos. Pero ¡menudo álbum! Se pueden sentir las horas pasadas en salas de ensayo de sudor, la influencia de los discos jamaicanos compartidos tras los mostradores de las tiendas de discos y la rabia de los jóvenes que veían cómo su sociedad se fracturaba en líneas raciales, económicas y políticas.

The Crack sigue siendo importante:


La primera ola del punk alcanzó su apogeo en 1979, pero The Ruts le dio un nuevo impulso. No eran solo otra banda furiosa con una causa: eran músicos hábiles, no temían la hibridación y estaban profundamente comprometidos con crear arte a partir del activismo. Introdujeron el funk en el punk, el reggae en la rebelión y la conciencia en el caos.

"The Crack" es uno de esos raros discos que no solo resiste las repetidas escuchas, sino que las exige. Cada vuelta revela un sutil toque de bajo, una letra ingeniosa, un cambio rítmico que lo distingue. Es música de una banda que entendió que la protesta podía tener ritmo, que el dolor podía ser poético y que el punk, sobre todo, nunca debía conformarse.

Disco recomendado


Tanto si eres un fan del punk rock, un recién llegado interesado en la influencia del reggae en la cultura juvenil británica, como si simplemente buscas un álbum que siga sonando crudo, auténtico y relevante, "The Crack" es una escucha imprescindible. No solo se erige como uno de los discos más importantes de 1979, sino también como un recordatorio atemporal de que la rebelión, cuando se forja con inteligencia y alma, puede resonar mucho después de que terminen los disturbios. 

Video del tema "Babylon's Burning":

Tracklist:

1. "Babylon's Burning" 2:35
2. "Dope for Guns" 2:11
3. "S.U.S." 3:49
4. "Something That I Said" 3:53
5. "You're Just A..." 2:55
6. "It Was Cold" 6:48
7. "Savage Circle" 3:05
8. "Jah War" 6:55
9. "Criminal Mind" 1:34
10. "Backbiter" 3:02
11. "Out of Order" 1:50
12. "Human Punk" (live at The Marquee, London, 19 July 1979) 4:34

The Ruts (Banda):

  • Malcolm Owen – voz
  • Paul Fox – guitarra, coros; órgano ocasional en "Jah War"
  • John "Segs" Jennings – bajo, coros; piano ("un Steinway espectacular") en "Jah War"
  • Dave Ruffy – batería, percusión, coros

con:

  • Richard Mannah – coros en "S.U.S." y "Criminal Mind"
  • Bertie, Pocky, Rocky – coros en "Jah War"
  • Mick Glossop – efectos de sintetizador en "It Was Cold"
  • Gary Barnacle – saxofón
  • Luke Tunney – trompeta

Técnica:

Mick Glossop – producción.

THE WAILERS (Bob Marley) - Burnin´ - Album

Llevo escribiendo en este blog de música desde 2007 y no puedo explicar por qué no he publicado nada sustancial sobre BOB MARLEY. Supongo que ahora es el momento, pero quiero alejarme de lo obvio y recomendar un álbum que sea diferente.

Aunque la mayoría de los melómanos están familiarizados con el mensaje de paz y amor de las canciones de Marley, hubo un tiempo en que el llamado "a la acción" era más directo y, en cierto sentido, más "violento".

Antes de que Bob Marley se lanzará como solista, formó parte de "THE WAILERS" (el legendario grupo vocal de Kingston formado en 1963 y liderado por Bob Marley, con Peter Tosh y Bunny Wailer). Es el último álbum de los "Wailers" (antes de que cada uno siguiera su camino en solitario) el que quiero recomendar a los lectores. El maravilloso álbum "Burnin'" se considera un clásico del reggae y fue muy influyente a la hora de llevar el género a un público más amplio. También ayudó a difundir la difícil situación de Jamaica e irradiar un mensaje de conciencia de sí mismo y de acción para mejorar tu contexto.

THE WAILERS (Bob Marley)

Por supuesto podría haber elegido otros grandes discos de la extensa discografía: “Catch a Fire”, “Natty Dread”, “Exodus” y “Babylon by Bus”, pero “Burnin” tiene un elemento “diferencial” además de ser el último disco de “The Wailer”.

 

ALBUM: Burnin'

 
Este es el sexto álbum del grupo de reggae jamaiquino "The Wailers" (también conocido como "Bob Marley and the Wailers"), publicado en octubre de 1973. También es el segundo LP bajo el sello "Island Records".

Editado solo seis meses después de su predecesor, las canciones fueron escritas por los tres miembros y grabadas y producidas por "The Wailers" en Jamaica. Contiene la canción "I Shot the Sheriff", posteriormente versionada por Eric Clapton y material como "Put It On", "Small Axe" y "Duppy Conqueror" escrito en la época del disco anterior "Catch a Fire". También es el último álbum antes de que Bob Marley, Peter Tosh y Bunny Wailer decidieran seguir carreras en solitario, mientras continuaban con sus lanzamientos locales a través de su compañía "Tuff Gong Records".

THE WAILERS (Bob Marley) - Burnin´ - Album

Burnin' fue un éxito comercial y crítico, y luego se agregó al "Registro Nacional de Grabaciones", y la "Biblioteca del Congreso" lo consideró histórica y culturalmente significativa

Poco de las vibraciones de paz y amor posteriores en esta oferta. El mensaje más confrontativo del LP se hace evidente inmediatamente en la canción de apertura, "Get Up, Stand Up". "The Wailers" son explícitos en su llamado a la "acción", un cambio total con respecto a su propia filosofía de "Simmer Down" de los años 60. Incluso "I Shot the Sheriff", la canción más celebrada del álbum, que se convirtió en un éxito número uno en manos de Eric Clapton en 1974, reivindica la legítima defensa y admite las consecuencias, siendo su imagen central la "violencia". Estas canciones iluminan la desesperación de la vida pobre jamaiquina, pero también anhelaban la salvación religiosa, sus temas acentuados por los ritmos convincentes vía las voces alternas de los tres cantantes. Otra canción, "Burnin' and Lootin'", explora más a fondo los temas del malestar social y la lucha contra la opresión sistémica, mostrando la capacidad de la banda para transmitir mensajes profundos a través de la música.

Los instrumentales son muy sólidos en este disco, el bajo es uno de los más fuertes de su discografía con muchas partes interesantes y complejas, la incorporación ocasional de un órgano hace mucho y el uso de la guitarra y la percusión en los ritmos está muy bien hecho. Producido por "The Wailers" y Chris Blackwell, Burnin' captura la energía cruda y el espíritu de la banda sin depender de músicos de sesión externos, a diferencia de su álbum anterior "Catch a Fire". Este enfoque da como resultado un sonido más auténtico y orgánico que preserva la esencia del reggae al mismo tiempo que atrae a una audiencia internacional más amplia.

El resultado final es que "Burnin'" es un logro musical y un hito cultural. Capta la esencia del movimiento rastafari y las luchas sociopolíticas de la época, lo que lo convierte en un poderoso vehículo para mensajes de justicia e igualdad. La influencia del álbum se extiende más allá de la música, ya que jugó un papel crucial en llevar el reggae a una audiencia global y establecer a Bob Marley como un símbolo de resistencia y esperanza. Además, "Burnin'" es un disco importante e influyente que sirve de puente entre el reggae, el roots, el rock n' roll americano/británico y el soul/funk. Los ritmos aquí son más sueltos que los de la música roots tradicional.

Después de este álbum, los compañeros de Bob Marley, Peter Tosh y Bunny Wailer, abandonaron el grupo.

 

Disco recomendado

 
Un álbum imprescindible para cualquier persona interesada en la música reggae y su historia. La combinación de letras conmovedoras, sonido auténtico y significado cultural del álbum lo convierten en un clásico atemporal. Es un testimonio del legado perdurable de Bob Marley y The Wailers y su contribución a la música y al cambio social.

Tanto si eres fan de toda la vida como si eres nuevo en el reggae, "Burnin'" ofrece una gran experiencia auditiva.

Video del tema "Get Up, Stand Up":

Tracklist - canciones (formato LP original):

Cara A:

1.         "Get Up, Stand Up"   Bob Marley, Peter Tosh         3:15
2.         "Hallelujah Time"       Jean Watt        3:27
3.         "I Shot the Sheriff"    Marley 4:39
4.         "Burnin' and Lootin'" Marley 4:11
5.         "Put It On"     Marley 3:58 

Cara B:

1.         "Small Axe"    Marley 4:00!
2.         "Pass It On"    Jean Watt        3:32
3.         "Duppy Conqueror"   Marley 3:44
4.         "One Foundation"      Tosh    3:44
5.         "Rasta Man Chant"    Traditional; arranged by Marley, Tosh, Livingston   3:43

Músicos:

  • Bob Marley – guitarra, voz
  • Peter Tosh – guitarra, teclados, voz
  • Bunny Wailer – percusión, voz
  • Aston "Family Man" Barrett – bajo, guitarra principal adicional en "I Shot the Sheriff"
  • Carlton "Carlie" Barrett – batería
  • Earl Lindo – teclados, voz

Músicos adicionales y personal de producción:

  •  John "Rabbit" Bundrick – teclados superpuestos
  • The Wailers y Chris Blackwell – productor 

YABBY YOU (& THE PROPHETS) - Conquering Lion - Album

No he estado cuidando al amante de la música reggae tanto como me gustaría. Así que voy a recomendar un disco magnífico que es venerado dentro del género y debería ser más conocido entre el público amante de la música en general.

El cantante-músico es el legendario "YABBY YOU" y el disco es su debut "Conquering Lion". Un trabajo muy espiritual y considerado una de las grandes obras de "roots reggae" grabadas.

 

¿Quién era el cantante de reggae "Yabby You"?

 
Vivian Neville Jackson, más conocida como "Yabby You" (o, a veces, "Yabby U"), fue un vocalista y productor de reggae que saltó a la fama a principios de la década de 1970 gracias a su trabajo de producción propia.

YABBY YOU - Artista de reggae

Inicialmente formó un trío vocal con Alaric Forbes y Bobby Melody para grabar la canción "Conquering Lion", que fue editado como sencillo en 1972.

Ha grabado numerosos discos y su éxito le permitió expandirse como productor y comenzó a trabajar con artistas emergentes y más establecidos, incluidos Wayne Wade, Michael Rose, Tommy McCook, Big Youth, Trinity, Dillinger, Tapper Zukie... etc., mientras continuaba grabando su propio material

Murió el 12 de enero de 2010, a los 63 años.

 

ALBUM: Conquering Lion

 

Este es el álbum debut del músico jamaicano "Yabby You" (Vivian Jackson) con su grupo de acompañamiento "The Prophets". Fue publicado en 1975. En el Reino Unido, el álbum fue editado en 1975 con el título "Ramadam" y tenía una lista de canciones diferente y escribiré sobre el lanzamiento original. Aquí tenemos uno de los álbumes de roots reggae más motivados, inquietantes y profundamente espirituales del género

Vivian "Yabby You" Jackson representó una de las voces jóvenes más importantes de la "nueva música". Este álbum de producción propia es su declaración más poderosa. Junto con sencillos como "Satta Massa Gana" de los Abyssinians y "Door Peeper" de Burning Spear, "Conquering Lion", "Warn the Nation" y "Run Come Rally" del propio Yabby aclamaron un nuevo sonido (de raíces profundas) y una nueva sensibilidad rastafari.

YABBY YOU - Conquering Lion - Album

Los números son muy religiosos y se recopilan junto con material menos conocido que es igual de emocionante. Aunque "Yabby You" era un rasta devoto, el sistema de creencias de Yabby reemplazó al salvador de la fe, Haile Selassie, por Jesucristo, tomando en serio los salmos bíblicos y la Revelación apocalíptica de San Juan el Divino. Desde el "Run Come Rally" inicial hasta el final con "The Man Who Does The Work", Yabby no diluye su mensaje. El cantante ofrece una advertencia temerosa de Dios sobre "Jah Vengeance" como si hubiera visto el futuro. Asimismo, todo, desde sus ataques a la avaricia y el pecado que prevalecen en Babilonia hasta las alabanzas a Jah y los clamores por justicia, hablan de una convicción inquebrantable.

Impulsando sus letras se encuentran algunos de los mejores ritmos de su carrera. "Conquering Lion" y "Jah Vengeance" en particular influirían en numerosas reediciones a lo largo de los años, incluidos múltiples versiones del gran King Tubby, versiones de saxo de Tommy McCook y acompañamientos de DJ de Dillinger y Big Youth. Junto con "Run Come Rally", "Anti-Christ" y "Warn the Nation", formarían la base del clásico del dub King Tubby's Prophecy of Dub.

La música de "Yabby U y The Prophets" es única. Profunda, muy rasta, resonante y explosiva, pero sutilmente estratificada, esta es la música entregada como un trasfondo bíblico. Editado en 1975, todavía suena moderno y mantiene su lugar entre los mejores álbumes de reggae.

Si te gusta el reggae, este debe ser un álbum para explorar. "Conquering Lion" te transporta canción por canción y es una gran experiencia auditiva. Es una obra llena de capas, pero está organizada de manera perfecta y fácil de digerir.

Disco recomendado

 
Esta entre uno de los mejores álbumes de "roots reggae", este debut de "Yabby You" es una mezcla fabulosa de ritmos hipnóticos, producción cálida y mensajes espirituales.

Dicho de otra manera, "Conquering Lion" tiene raíces muy profundas y esenciales, es uno de los mejores álbumes de reggae de cualquier época.

Video del tema "Love Thy Neighbour":

Tracklist (original): 

1.         "Run Come Rally"      03:18
2.         "Jah Vengeance"        02:49
3.         "Conquering Lion"     03:26
4.         "Covetous Men"         02:59
5.         "Anti Christ"   02:41
6.         "Carnal Mind" 03:06
7.         "Jah Love"      02:26
8.         "Love Thy Neighbour"           03:36
9.         "Love Of Jah" 03:05
10.       "The Man Who Does The Work"       02:43

The Prophets (Banda):

  • Vivian Jackson - voz principal, arreglos, escritura, producción
  • Alaric Forbes - voz
  • Bobby Melodía - voz

Otros Músicos:

  • Leroy Wallace - batería
    Tommy McCook - flauta
  • Earl Smith, Earl Lindo - guitarra
  • Aston Barrett - órgano
  • Bingy Bunny - percusión
  • Augustus Pablo, Pablo Black – piano
  • Dirty Harry - saxofón
  • D D. Junior – trombón
  • Bobby Ellis - trompeta

Técnico:

Vivian Jackson – producción
King Tubby – mezcla

THE SLITS - Cut - Album

Quiero destacar en este blog de música una banda única que rompió moldes. Su musicalidad no era la mejor pero la personalidad de sus miembros, espíritu de lucha, actitud rebelde e innovación les dieron un lugar en la historia de la música punk.

El grupo en cuestión es "The Slits" y el disco que deseo llamar tu atención es su primer LP titulado "Cut".

 

¿Quiénes eran la banda The Slits?

 
Eran una banda de punk rock afincada en Londres, formada en 1976 por miembros de los grupos "The Flowers of Romance" y "The Castrators". La formación inicial del grupo estaba formada por Ari Up (Ariane Forster) y Palmolive (también conocida como Paloma Romero), con Viv Albertine y Tessa Pollitt reemplazando a los miembros fundadores Kate Korus y Suzy Gutsy. Son recordados por su actitud intransigente y su declarada falta de técnica musical.

The Slints - punk band

"The Slits" pasa a la historia de la música como una de las bandas femeninas de punk rock más importantes de finales de los años 70 (siglo XX). No sólo saltaron valientemente a la escena con poca o ninguna habilidad musical, sino que a través de pura emoción y deseo crearon buena música.

"The Slits" inspiraron a generaciones de artistas, desde Sonic Youth hasta Sleater-Kinney, Hole y Bikini Kill.

Ari Up murió en Los Ángeles en octubre de 2010 a la edad de 48 años.

 

ALBUM: Cut

 
El debut de la banda de punk inglesa "The Slits", fue publicado el 7 de septiembre de 1979. "Cut" ha sido citado como uno de los lanzamientos definitorios de la era post-punk. Una combinación atrapante (innovadora e influyente) de post-punk y reggae-dub. La portada del álbum también resume bien a la banda: guerreras, distintas, memorables e icónicas (recordar, salir en tetas en los 70 era algo controvertido) . El álbum fue elogiado por muchos artistas, desde Kurt Cobain (incluido "Cut" como uno de sus 50 discos favoritos de todos los tiempos), Culture Club hasta artistas como Massive Attack.

ALBUM: Cut . Banda punk THE SLINTS

La musicalidad ordinaria, el canto y los ritmos densos del dub pueden no ser para todos, pero poco se puede negar la singularidad del primer disco de "The Slits". "Cut" muestra un amor por el estilo del reggae que se centró en golpes profundos, pulsos y efectos desorientadores, sin centrarse en nada más que eso y los fragmentos periódicos del guitarrista desafinada de Viv Albertine.

El disco tiene actitud y no se corta ni un pelo. Canciones como "Instant Hit" (sobre el guitarrista de PiL Keith Levene), "So Tough" (sobre Sid Vicious y Johnny Rotten), "Ping Pong Affair" y "Love Und Romance" señalan las deficiencias del sexo opuesto y las relaciones románticas. "Spend, Spend, Spend" y "Shoplifting" apuntan al consumismo. A pesar de la naturaleza poco pulida y el aura callejera, "Cut" también es divertido y pegadizo; está lleno de ganchos memorables, ya sean cortesía del piano que se encuentra en "Typical Girls" o de la exuberante voz de Ari Up.

Algunas de las canciones destacadas de "Cut" de The Slits incluyen:

  • "Instant Hit": el corte de apertura marca el tono del álbum con su energía contagiosa y la entrega vocal única de Ari Up.

  • "Typical Girls": una visión ingeniosa e irónica de los estereotipos de género, que muestra el valiente contenido lírico de la banda.

  • "Shoplifting": conocido por su energía cruda y actitud sin complejos, que refleja el estilo de confrontación de la banda.

  • "Newtown": demuestra la capacidad de experimentación musical de la banda, añadiendo profundidad al álbum.

Estos temas, entre otros, contribuyen a la innovadora mezcla de punk y reggae del álbum, haciendo de "Cut" un trabajo verdaderamente único (muy diferente) en el género post-punk.

Y redondeando, desde un punto de vista técnico, la producción de Dennis Bovell destaca por su capacidad para capturar la energía cruda de la banda al tiempo que incorpora elementos de dub, como eco y reverberación, que añaden profundidad y textura a las canciones. La experiencia de Bovell en la música reggae fue fundamental para dar forma al sonido del álbum, que era a la vez accesible y desafiante.

Disco recomendado


"Cut" es elogiado por su sonido influyente y poco convencional, así como por su impacto cultural. Definitivamente es un gusto adquirido, una fusión innovadora de punk y reggae que también incorpora pop art poco convencional. Un disco post-punk innovador e influyente que sigue resonando. También un LP clave para movimientos "grrrl" basados en el punk.

Escúchalo, ser paciente y de mente abierta.

Video del tema "Typical Girls":

Tracklist (LP original):

Cara A:

1."Instant Hit" – 2:43
2."So Tough" – 2:41
3."Spend, Spend, Spend" – 3:18
4."Shoplifting" – 1:39
5."FM" – 3:35

Cara B:

1."Newtown" – 3:48
2."Ping Pong Affair"  – 4:16
3."Love und Romance" – 2:27
4."Typical Girls" – 3:57
5."Adventures Close to Home" – 3:28

KEITH HUDSON - Pick a Dub - Album

Este post hará las delicias de los fans del reggae, especialmente de los amantes del dub. Llamó tu atención sobre un clásico perdido de la leyenda del dub Keith Hudson y su disco "Pick a Dub".

 

¿Quién era Keith Hudson?

 
Uno de los cantantes y productores más innovadores que surgieron de la escena del reggae, también conocido como "El Príncipe Oscuro del Reggae", Keith Hudson nació en una familia de músicos en Kingston, Jamaica.

KEITH HUDSON - musico de dub y reggae

Su educación musical comenzó cuando Hudson trabajó como una especie de roadie (pipa) para el rey del trombón "Don Drummond". A los 21 años, Hudson invirtió sus ganancias en su propio sello discográfico, "Inbidimts", y tuvo un éxito con la grabación de Ken Boothe de "Old Fashioned Way". No mucho después de este éxito, Hudson estaba produciendo algunos de los nombres más importantes del reggae; John Holt, Delroy Wilson, Alton Ellis y los grandes U-Roy y Dennis Alcapone, todos los cuales se beneficiaron de lo que sería el estilo de producción característico de Keith Hudson: "riddims" centrados en el ritmo, dominados por el bombo y bajo.

A mediados de los años 70 (Siglo xx), Hudson lanzó más trabajos en solitario. En 1976, Hudson se mudó a la ciudad de Nueva York y trabajó sin parar, produciendo y grabando discos en solitario hasta 1982.

Murió de cáncer de pulmón en 1984, a los 38 años, despojando al reggae de uno de sus productores e intérpretes más grandes, más aventureros y también desconocidos.

Su mejor disco, en mi opinión, es "Pick a Dub".

 

ALBUM: Pick a Dub

 
Este es un disco de 1974 del productor y músico jamaicano Keith Hudson. Fue bien recibido por la crítica y ahora es ampliamente considerado como un trabajo importante en el género musical dub que evolucionó a partir del reggae. Con remezclas de material anterior, se centra en la batería pesada y el bajo, con voces resonantes. Los invitados Carlton y Aston Barrett (de Bob Marley & The Wailers, en batería y bajo) y Augustus Pablo contribuyeron con la música, mientras que los fragmentos vocales incluyen a Hudson, Horace Andy y Big Youth.

KEITH HUDSON - Pick a Dub - Album

Muchos consideran "Pick a Dub" como "el mejor álbum de dub de todos los tiempos", dejando de lado las grabaciones de Lee Perry y King Tubby. Sin entrar en debate, "Pick a Dub" es sensacional, el mayor logro de la carrera de Keith Hudson. De hecho, llegando tan temprano como lo hizo en el desarrollo del dub, este es un trabajo fundamental, un hito en la remezcla progresiva a la par de los primeros trabajos de King Tubby, Augustus Pablo y Rupie Edwards.

Como se mencionó, "Pick a Dub" consiste en remezclas, específicamente dubs "riddims" instrumentales, de material anterior. Lo que hace que este disco sea tan bueno es la intensidad del bajo y la batería, así como la producción desnuda. No hay muchos efectos de sonido "de filigranas" ni trucos de estudio, solo una seductora losa pesada de percusión que te hará vibrar.

Quizás ningún otro álbum ilustra mejor el "primer mandamiento del dub", que dice: menos es más. Lo que significa: riddims con mucho bajo, hasta el hueso, ricos en su sobriedad e hipnotizantes en su simplicidad; empapado en una atmósfera de humo profundo, oscuro y aterrador.

En resumen, "Pick a Dub" fue una oscuridad criminalmente olvidada, que fue rescatada por la gente del sello "Blood and Fire", quienes lo reeditaron en 1994. Esta reaparición, que cuenta con algo de material nuevo, recuperó esta obra maestra situandolo en el centro de atención del reggae y el world music. Para mí, las austeras cualidades sonoras del álbum son inspiradoras, los magníficos ritmos reciben plena rienda, sin efectos adicionales ni trucos de estudio. El efecto general es fascinante.

Disco recomendado


Si eres fan del reggae, disfrutas del dub y no estás familiarizado con este disco, buscarlo y escúchalo relajadamente. Necesitarás un par de altavoces adecuados para beneficiar realmente del bajo de las canciones. ¡Disfrutar!

Video del tema "Dreaded Than":

Tracklist (LP original):

1."Pick a Dub" – 2:38
2."Black Heart" – 2:40
3."Michael Talbot Affair" – 2:54
4."Don't Move" – 2:43
5."Blood Brother" – 2:54
6."Dreaded Than" – 2:02
7."In the Rain" – 3:13
8."Part 1-2 Dubwise" – 3:17
9."Black Right" – 3:11
10."Satia" – 3:06
11."I'm All Right" – 3:02
12."Depth Charge" – 2:43

Ficha:

  • Keith Hudson - arreglos, batería, productor
  • Aston Barrett – bajo
  • Carlton Barrett - batería
  • Kevin Metcalfe – masterización
  • Augustus Pablo – melódica

PUBLIC IMAGE LTD. - Metal Box

ALBUM: Metal Box


Segundo álbum de estudio de Public Image Ltd (PiL), publicado el 23 de noviembre de 1979. El álbum se empaquetó originalmente en un bote de película metálica, de ahí el nombre "Metal Box". Posteriormente se reeditó en un empaque de vinilo estándar como "Second Edition" en febrero de 1980. 

El álbum es una desviación del debut de PiL en 1978, "First Issue", con la banda moviéndose hacia un sonido más vanguardista, ritmos inspirados en el dub liderados por el bajista Jah Wobble y un sonido de guitarra abrasivo y "metálico" desarrollado por el guitarrista Keith Levene. "Metal Box" es ampliamente considerado como un hito del género post-punk.

PUBLIC IMAGE LTD. - Metal Box - Album 1979

El disco fue grabado en el apogeo del movimiento post-punk y presenta una combinación única de dub reggae, ruido industrial y experimentación. El álbum muestra el talento de la formación principal de la banda, que estaba formada por el vocalista principal John Lydon (anteriormente conocido como Johnny Rotten de "Sex Pistols"), el guitarrista Keith Levene, el bajista Jah Wobble y el baterista Martin Atkins. Personalmente, este es mi disco favorito de Jah Wobble, incluso siendo solo un miembro y no su grupo.

Si conoces la discografía de PiL "Metal Box" es sin duda su ápice. Es un sello distintivo del post-punk intransigente y desafiante, que apenas suena como algo del pasado, presente o futuro. Lo que consiguieron con este disco es una hora completamente única del "noise" vanguardista.

La canción de apertura, "Albatross", establece el tono con su ominosa línea de bajo, un riff de guitarra distorsionado y la inquietante voz de Lydon. La historia cuenta que el guitarrista Keith Levene, el bajista Jah Wobble y el baterista David Humphrey inventaron la canción sobre la marcha y la grabaron en una sola toma. El álbum continúa con "Memories", que presenta un intenso ritmo de batería y la voz gutural de Lydon. La tercera pista, "Swan Lake", es una reelaboración del tema del ballet clásico, con un paisaje sonoro atmosférico y espeluznante que incorpora elementos de dub reggae. El corte "No Birds Do Sing" (también enumerado simplemente como "No Birds") presenta una línea de "La Belle Dame sans Merci", un poema de John Keats que Lydon "tomó prestado".

La segunda mitad del álbum es un viaje punk rock más sencillo, con una sección rítmica de conducción y el riff de guitarra angular de Levene. "Careering" (la favorita de Jah Wobble) y "Graveyard" son melancólicas y atmosféricas que presentan líneas de bajo y efectos de sonido repetitivos. Todo termina con las melodías fantasmales de "Socialist/Chant/Radio 4" (en el formato original) de poco más de 12 minutos que es alucinante. El baterista que colaboraba Richard Dudanski citó a "Chant" como uno de sus favoritos.

La Banda PUBLIC IMAGE LTD en 1979

En pocas palabras, "Metal Box" es un logro para su época, tanto sonora como artísticamente. La fusión única del álbum de dub reggae, ruido industrial y experimentación vanguardista sentó las bases para una generación de bandas post-punk e industriales. La voz de Lydon se destaca, con su entrega distintiva y gutural que proporciona un contrapunto perfecto para el sonido anguloso y austero de la banda. Los valores de producción del álbum también son excepcionales, con un sonido crudo y pulido. Se puede decir con seguridad que cambió el juego y reescribió las reglas, o mejor dicho, las arrojó por la ventana. Apareció en el momento y lugar adecuado para tener un impacto que todavía resuena hasta el día de hoy en lo profundo del subsuelo como el estruendo del bajo de Wobble o la guitarra destrozada de Keith o los susurros hablados de la voz de Lydon.

Disco recomendado. La energía del punk con un ritmo embriagador y, de hecho, podría ser lo mejor a lo que John Lydon haya prestado su voz, mientras que PiL nunca volvió a acercarse a este nivel. "Metal Box" ahora se considera un álbum seminal que sigue siendo un lanzamiento histórico en el género post-punk, lo que lo convierte en una escucha obligada para cualquier persona interesada en la historia del post-punk y la música experimental. Además, si estás aprendiendo o eres bajista, debes escuchar este disco solo para seguir (aprender) a Jah Wobble, uno de los grandes bajistas.

Video del "Swan Lake":


Tracklist (formato LP de 1979):

Side A

1.         "Albatross"     10:34 

Side B

1.         "Memories"     5:05
2.         "Swan Lake"   4:11

Side C

1.         "Poptones"      7:46
2.         "Careering"     4:32

Side D

1.         "No Birds"      4:41
2.         "Graveyard"    3:07

Side E

1.         "The Suit"       3:29
2.         "Bad Baby"    4:30 

Side F

1.         "Socialist/Chant/Radio 4"      12:34

 

Public Image Limited (Personal):

  • John Lydon - voz, piano ("No Birds" y "Bad Baby")
  • Keith Levene - guitarra, sintetizadores, batería ("Poptones" y "Radio 4"), bajo ("Radio 4")
  • Jah Wobble - bajo (excepto "Radio 4"), batería ("Careering" y "The Suit"), piano ("The Suit")
  • David Humphrey - batería ("Albatross" y "Swan Lake")
  • Richard Dudanski - batería ("Memories", "No Birds", "Graveyard", "Socialist" y "Chant")
  • Martin Atkins - batería ("Bad Baby")