Quizá algunos lectores de este blog de música, especialmente los más jóvenes, conozcan a Pet Shop Boys por canciones sueltas, por una playlist de clásicos ochenteros o por ese aura elegante que siempre ha rodeado a Neil Tennant y Chris Lowe. Pero acercarse al debut "Please" desde el principio, como álbum y no solo como contenedor de singles, permite descubrir algo más profundo: el momento exacto en el que el pop electrónico británico encontró una voz irónica, nocturna y emocionalmente adulta. Por eso recomiendo escucharlo hoy sin prejuicios, no como una pieza de museo de los años ochenta (siglo xx), sino como un disco vivo, lleno de detalles, que todavía explica muy bien cómo la música puede hacer bailar, pensar y mirar la ciudad de otra manera.
ALBUM: Please
"Please" se publicó el 24 de marzo de 1986, a través de Parlophone en Reino Unido y EMI America en Estados Unidos. El título, aparentemente mínimo, era una broma perfectamente Pet Shop Boys, para que cualquiera pudiera entrar en una tienda y pedir "el álbum de Pet Shop Boys, please" (en español, "por favor"). Ingenioso, educado, comercial y absurdo al mismo tiempo. Esa mezcla ya decía mucho de ellos.
Cómo nació del LP "Please":
La historia empieza antes del éxito, en una tienda de electrónica de King’s Road, donde Neil Tennant y Chris Lowe se conocieron en 1981. No fue una escena épica de rock, no hubo guitarras en llamas ni manifiestos juveniles. Hubo máquinas, curiosidad y una afinidad inmediata por la música de baile que llegaba de Nueva York, por el disco italiano, por el Hi-NRG y por esa electrónica barata, seca y algo clandestina que estaba moldeando otra manera de hacer canciones.
Neil Tennant trabajaba entonces como periodista en Smash Hits, y eso importa. No solo porque conocía desde dentro la maquinaria del pop, sino porque sabía detectar sus gestos ridículos, sus poses y sus contradicciones. Chris Lowe aportaba una presencia casi opuesta, menos verbal, más arquitectónica, como si entendiera que una melodía podía tener la misma fuerza que una frase demoledora.
Antes de "Please", el dúo había trabajado con Bobby Orlando, figura clave del sonido electrónico de baile estadounidense. De aquellas sesiones salió una primera versión de la canción "West End Girls", publicada en 1984 sin demasiada fortuna. Después llegó el contrato con Parlophone, en marzo de 1985, y también la decisión crucial de grabar con Stephen Hague, productor que entendió que Pet Shop Boys no necesitaban sonar más grandes, sino más misteriosos.
Hague ralentizó "West End Girls", le dio aire nocturno, añadió una introducción casi cinematográfica, con sonidos de calle, y dejó que Tennant narrara más que cantar. Ahí apareció el milagro. La canción dejó de ser solo una pieza de club y se convirtió en una miniatura urbana, entre el rap blanco, el pop europeo y una especie de novela breve sobre clases sociales, deseo y aburrimiento metropolitano.
Un debut con forma de viaje nocturno:
Siempre me ha parecido que "Please" funciona mejor cuando se escucha entero, sin reducirlo a sus singles. Tiene algo de recorrido emocional. "Two Divided by Zero" abre como una fuga, con ese pulso mecánico y la voz de una calculadora parlante que suena tan ingenua como inquietante. No hay épica de carretera, hay una escapada electrónica, un arranque frío y excitado, como si alguien hubiera decidido marcharse con una bolsa pequeña y demasiadas ideas en la cabeza.
Después entra el temazo "West End Girls", y el disco encuentra su centro. La base serpentea, los sintetizadores respiran con un brillo grisáceo, la voz de Tennant se mantiene en una distancia perfecta. No empuja la canción, la deja avanzar. Es uno de esos temas que demuestran que la música pop puede ser bailable y, al mismo tiempo, profundamente literaria.
"Opportunities, Let’s Make Lots of Money" es otra cosa, una sátira que todavía muerde. Se ha leído muchas veces como una canción sobre el thatcherismo, y lo es, pero no de forma panfletaria. Es más eficaz porque no sermonea. Presenta dos personajes, uno con cerebro, otro con apariencia, ambos dispuestos a convertir la ambición en espectáculo. La caja de ritmos golpea con una sequedad casi cómica, los teclados tienen un punto grotesco, y el estribillo es tan pegadizo que uno puede acabar cantando una crítica feroz al dinero sin darse cuenta.
Luego llega "Love Comes Quickly" (me mola aún más la versión extended), quizá una de las joyas más infravaloradas del álbum. Tiene una delicadeza que siempre me desarma. La producción se abre, los acordes parecen flotar, y Tennant canta sobre la inevitabilidad del amor sin sentimentalismo barato. No hay drama excesivo, hay resignación luminosa. Es una canción que entiende algo muy adulto, incluso cuando intentas protegerte, la vida encuentra una rendija.
Video del tema "Love Comes Quickly" (Extended Mix):
Sonido, producción y una elegancia:
Escuchado hoy, "Please" conserva algunas marcas claras de su tiempo, ciertas texturas digitales, ciertos golpes de batería programada, algunos sonidos de sintetizador que pertenecen sin duda a mediados de los ochenta. Pero eso no lo empequeñece. Al contrario, le da carácter. La producción de Stephen Hague no busca aplastar al oyente, prefiere crear espacios. Hay frialdad, sí, pero también una sensibilidad melódica muy fina.
En "Suburbia", por ejemplo, el contraste es magnífico. La canción parece moverse con ligereza, incluso con cierto rebote pop, pero la letra mira hacia los rincones oscuros de la vida suburbana. No es la postal cómoda de las afueras, es una observación sobre la tensión, la juventud, la violencia latente y el aburrimiento como combustible. La versión del álbum quizá tiene menos músculo que la posterior versión single, pero su encanto está precisamente en esa forma algo contenida, casi de demo pulida hasta quedar transparente.
La segunda mitad del disco suele recibir menos atención, aunque para mí contiene parte del ADN más interesante del dúo. "Tonight Is Forever" tiene una teatralidad que anticipa la facilidad de Pet Shop Boys para moverse entre el club, el musical y la canción pop clásica. "Violence" baja la temperatura y coloca una sombra incómoda en medio del álbum. "I Want a Lover" recupera el deseo directo, con un ritmo más urgente y una letra que habla del final de la noche, de esa mezcla de cansancio, alcohol, ansiedad y necesidad física que también forma parte de la cultura de club.
Y luego está "Later Tonight", casi desnuda, con Chris Lowe al piano y Niel Tennant en un registro íntimo. Es una canción pequeña, pero necesaria. Después de tanta máquina, aparece una habitación. Después del movimiento, un silencio. Después de la ironía, una forma muy discreta de tristeza.
El cierre, "Why Don’t We Live Together?", devuelve el pulso bailable, pero ya no estamos exactamente en el mismo lugar que al principio. La noche ha dejado marcas. La fiesta se ha mezclado con una pregunta doméstica, casi vulnerable. El disco empezó con una huida y termina con una propuesta de convivencia. No es un concepto cerrado, pero sí una secuencia emocional muy bien pensada.
La cultura pop, la pista de baile y la inteligencia británica:
Lo que distingue a Pet Shop Boys de muchos de sus contemporáneos es que nunca trataron la pista de baile como un lugar menor. Para ellos, el club podía ser escenario de comedia social, deseo queer, crítica económica, soledad urbana y melodrama contenido. En ese sentido, se entienden bien junto a New Order, por la forma de cruzar melancolía y electrónica, pero también junto a The Smiths, no por sonido, sino por esa capacidad de convertir frases afiladas en canciones populares. La diferencia es que Tennant y Lowe hicieron que esa inteligencia se pudiera bailar.
En 1986, después del gigantismo del pop benéfico y de cierta solemnidad rockera, "Please" proponía otra cosa. No hacía falta levantar el puño ni romper una guitarra para decir algo sobre el mundo. Bastaba una caja de ritmos, una línea de bajo sintético, una melodía impecable y una voz que parecía mirar todo desde detrás de un cristal.
Por qué "Please" mola:
No creo que "Please" sea perfecto. Algunos cortes pesan menos que otros, algunas producciones posteriores de Pet Shop Boys serían más ricas, más ambiciosas, más redondas. Los disco "Actually", "Introspective" o "Behaviour" desarrollarían con más profundidad distintos caminos que aquí apenas se intuyen. Pero pocos debuts han funcionado tan bien como declaración de principios.
Este álbum contiene éxitos enormes, sí, pero también contiene una promesa cumplida. En "Please" ya están la ironía, la elegancia, la tristeza, el deseo, el comentario social, la fascinación por la noche y esa manera tan suya de convertir la distancia emocional en una forma de intensidad. No suena como una banda buscando una identidad, suena como dos personas que ya sabían quiénes eran antes de que el mundo les prestara atención.
Disco recomendado
Recomiendo "Please" a quien quiera descubrir de verdad a Pet Shop Boys, más allá de los recopilatorios y de los grandes singles. Escuchadlo como se escuchan los discos que todavía tienen algo que revelar, de principio a fin, con volumen suficiente y sin prisa por saltar canciones. Es un álbum de pop electrónico, pero también una crónica urbana, una pieza clave de la cultura pop británica y una puerta magnífica para entender cómo la música de baile aprendió a pensar sin dejar de moverse. Como ya he comentando anteriormente, simplemente mola.
Video del tema "Why Don´t We Live Together":
Tracklist (formato Vinilo LP):
Cara A:
1. "Two Divided by Zero" 3:35
2. "West End Girls" 4:46
3. "Opportunities (Let's Make Lots of Money)" 3:44
4. "Love Comes Quickly" 4:19
5. "Suburbia" 5:10
6. "Opportunities" (reprise) 0:34
Cara B:
7. "Tonight Is Forever" 4:33
8. "Violence" 4:30
9. "I Want a Lover" 4:06
10. "Later Tonight" 2:49
11. "Why Don't We Live Together?" 4:45
Pet Shop Boys:
- Neil Tennant
- Chris Lowe
Músicos adicionales:
- Andy Mackay - saxofón (pista 4)
- Helena Springs - voces adicionales (pistas 2 y 8)
- Gary Barnacle - saxofón (pista 11)
Técnico:
Stephen Hague - producción














