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SHAME - Cutthroat - Album

En la cambiante escena del rock británico, donde las bandas suelen brillar con fuerza y ​​desvanecerse rápidamente, Shame ha cimentado su reputación en lo opuesto: persistencia, reinvención y una negativa a quedarse quieto. Desde su llegada en 2018, el quinteto del sur de Londres ha sido muchas cosas: provocadores satíricos, narradores introspectivos y feroces intérpretes en vivo, pero nunca predecibles. Su cuarto álbum de estudio, "Cutthroat", publicado el 5 de septiembre de 2025, captura este espíritu inquieto en su totalidad. Es un álbum que convierte el cinismo en teatro, la furia en sátira y la melodía en algo a la vez festivo e inquietante. Aquí está mi humilde reseña.

ALBUM: Cutthroat


Pocas bandas del sur de Londres se han forjado una reputación tan feroz como Shame. Durante la última década, este quinteto ha sido aclamado como una de las voces más inquebrantables del rock británico moderno. Desde su estridente debut "Songs of Praise" en 2018, pasando por el agudo y claustrofóbico "Drunk Tank Pink" y el introspectivo "Food for Worms" en 2023, Shame han demostrado que la reinvención forma parte de su ADN. Su cuarto álbum, "Cutthroat", editado el 5 de septiembre de 2025, es un paso más, a veces desordenado, a veces descarado, pero siempre cautivador.

SHAME - Cutthroat - Album (2025)

Un regreso al ruido preciso:


Cutthroat se grabó en Salvation Studios en Brighton y fue producido por el ganador del Grammy John Congleton, cuyo trabajo con St Vincent, Angel Olsen y Alvvays ha dado forma a algunos de los discos indie más agudos de los últimos años. Su influencia se percibe aquí: la producción es más limpia, precisa y menos indulgente que en las producciones anteriores de la banda. A lo largo de sus doce canciones, cada una con una duración de entre dos y cuatro minutos, Shame explora el conflicto, la corrupción, la cobardía y la autoparodia.

El álbum arranca con la canción que da título al álbum, un aluvión implacable de riffs de guitarra y bajos contundentes, descrito como una "jam psicopunk", pero mejor entendido como un carnaval de contradicciones. El cantante Charlie Steen adopta la voz de un hedonista caricaturizado: fanfarrón, lujurioso y ridículo, pero su interpretación conlleva un trasfondo de sinceridad. Cuando dice con desdén: "¿Y por qué no hacer lo que quieres?", se siente menos como un himno festivo que como una invitación a abrazar lo absurdo. Desde los primeros segundos, queda claro que Shame está aquí para inquietar, provocar y entretener.

Personajes, contradicciones y cobardes:


Lo que distingue a Cutthroat de álbumes anteriores es el interés de Steen por el estudio de personajes. En "On Cowards Around", crea un esbozo grotesco de xenofobia e hipocresía política, con una percusión que evoca la fuerza del baterista de Led Zeppelin, John Bonham. El resultado es a la vez un furioso himno post-punk y una sátira sombría de la vida pública. "Quiet Life" cambia radicalmente la atmósfera: al comenzar con la guitarra acústica, Steen admite su propia cobardía al aferrarse a una comodidad tóxica. Es uno de los raros momentos de vulnerabilidad del álbum, y con su ritmo con tintes country, recuerda tanto a "The Kinks" como a "The Cramps".

"Nothing Better" sumerge al oyente en el caos con guitarras vertiginosas y un desprecio burlón por la ociosidad, mientras que "Plaster" vira hacia el britpop, mostrando la habilidad de Steen para alternar entre la interpretación a medias y una melodía más directa. Hacia la mitad del álbum, la banda ha establecido un patrón: ataque, retirada, parodia, confesión. Es irregular, pero rara vez aburrido.

Sencillos como pilares:


Cutthroat fue precedido por tres sencillos: la canción principal, "Quiet Life", y "Spartak". Los tres capturan diferentes aspectos de la identidad del disco. "Spartak", lanzado en agosto con un video dirigido por el propio Steen, es una acusación vibrante contra la hipocresía, inspirada en Wilco, pero con las aristas propias de la banda. Su estribillo, "Solo lanzaré la primera piedra / Si sé que te golpeará", es pura vergüenza: acusatoria, cínica e incómodamente cercana.

Estos sencillos, aunque fuertes por sí solos, funcionan mejor como parte de la narrativa completa. Actúan como pilares que sostienen los variados experimentos del álbum, garantizando que incluso sus desviaciones más rebeldes, como el tema noir de "Packshot" o el latido electroclash de "After Part", permanezcan anclados en una identidad central.

Experimentación sin miedo:


Shame nunca se ha conformado con quedarse en un solo carril, y Cutthroat lo demuestra. "After Party", escrita por el guitarrista Sean Coyle-Smith, podría haber sido una indulgencia dance-punk sin más. En cambio, se desvía hacia un estribillo extrañamente pulido, que fusiona versos sórdidos de sprechgesang con synth pop empalagoso. "Axis of Evil" cierra el disco sumergiéndose de lleno en el territorio del dark wave, con electrónica vibrante y ritmo palpitante. Se siente más cercana a Franz Ferdinand o The Dare que a cualquier tema de los inicios de Shame, y aun así funciona como un final sorprendentemente adecuado.

SHAME - Banda británica - 2025

Uno de los temas más intrigantes es "Lampião", inspirado en los viajes de Steen a Brasil y su descubrimiento del legendario forajido del mismo nombre. Entretejiendo elementos de la música carnavalesca brasileña, la canción equilibra el homenaje con la experimentación. Algunos oyentes pueden encontrarlo discordante, como si perteneciera a un álbum completamente diferente, pero su espíritu audaz subraya la negativa de la banda a estancarse.

Altibajos con una visión más amplia:


No todos los temas impactan con la misma fuerza. La sección intermedia entre "Nothing Better" y "To and Fro" a veces se difumina, con canciones que se apoyan en ritmos similares. "Packshot", con su amenaza de combustión lenta, puede resultar inconexa tras la implacable "Screwdriver". Sin embargo, incluso en sus momentos más flojos, Cutthroat nunca es tímido. El álbum prospera gracias a las contradicciones: ruido descarado atenuado por momentos de fragilidad, sátira socavada por destellos de sinceridad.

Si el disco "Food for Worms" reveló un lado más suave de Shame, Cutthroat los arrastra de nuevo al foco de atención con volumen y veneno. Las letras de Steen canalizan la lente satírica de Oscar Wilde, pintando personajes grotescos solo para exponer sus propios defectos. La química de la banda es palpable, especialmente entre los guitarristas Sean Coyle-Smith y Eddie Green, quienes intercambian riffs como boxeadores. Tras ellos, el bajo de Josh Finerty y la batería de Charlie Forbes mantienen un ritmo feroz.

Nota final:


Cutthroat puede no ser el trabajo más cohesivo de Shame, pero podría decirse que es el más audaz. Destila la esencia de "Songs of Praise" mientras se adentra en territorios nuevos, a veces incómodos. Hay momentos brillantes, como Quiet Life, Spartak y Screwdriver, que se encuentran entre lo mejor que han escrito. También hay experimentos que fallan, pero fallan de maneras interesantes.

Para quienes descubrieron a Shame a través de sus álbumes anteriores, este disco se sentirá como un regreso al ruido y la sátira, agudizado por la madurez y la delicadeza de la producción. Para los recién llegados, ofrece una amplia introducción: desde el punk más agresivo hasta desvíos con influencias dance.

En un año repleto de nuevos lanzamientos, Cutthroat destaca como un álbum que vale la pena escuchar de principio a fin. Es caótico, enérgico, a veces frustrante, pero siempre vivo. Shame nos recuerda por qué el rock sigue siendo importante: no por ser pulido o perfecto, sino porque se atreve a ser confrontativo, impredecible y profundamente humano.

Disco Recomendado


Si valoras la honestidad, la energía y una banda que se niega a ir a lo seguro, Cutthroat merece tu tiempo. Escúchalo a todo volumen, con atención y deja que te provoque.

Video del tema "Screwdriver":

Tracklist:

1. "Cutthroat" 3:14
2. "Cowards Around" 2:21
3. "Quiet Life" 3:16
4. "Nothing Better" 2:47
5. "Plaster" 2:55
6. "Spartak" 2:38
7. "To and Fro" 2:26
8. "Lampião" 3:29
9. "After Party" 3:09
10. "Screwdriver" 2:51
11. "Packshot" 4:19
12. "Axis of Evil" 3:31

Shame:

  • Charlie Steen – voz
  • Sean Coyle-Smith – guitarra
  • Eddie Green – guitarra
  • Josh Finerty – bajo
  • Charlie Forbes – batería

Colaborador adicional:

John Congleton – producción, mezcla e ingeniería de sonido.

Música Indie para estudiar: Playlist ideas

Con el nuevo curso escolar, muchos estudiantes están preparando no solo sus listas de lectura y horarios, sino también el ambiente en el que estudiarán. El silencio a veces puede resultar agobiante, y el ruido cotidiano no mejora. La música puede proporcionar ese equilibrio, un sonido que favorece la concentración sin acaparar la atención. Con esto en mente, pensé que los estudiantes lectores de este blog de música podrían agradecer una pequeña selección de canciones indie para enriquecer sus playlists o incluso inspirarlos a crear una nueva para los próximos meses.

Musica Indie para estudiar - Playlist

Cigarettes After Sex – Apocalypse


Cigarettes After Sex domina el arte de las atmósferas oníricas. En "Apocalypse", las voces susurrantes parecen flotar en el aire, mientras las guitarras brillan como la luz a través del cristal esmerilado. Crea una burbuja que te protege de las distracciones externas. Suelo poner esta canción cuando necesito desconectar del bullicio del mundo y sumergirme en una larga sesión de lectura.


Explosions in the Sky – Your Hand in Mine


Si las palabras pesan demasiado en ese momento, Explosions in the Sky ofrece la alternativa perfecta. Your Hand in Mine dura más de ocho minutos, sin llegar a alargarse.

El grupo tejano construye crescendos con paciencia, liberando energía en oleadas que se sienten a la vez emocionales y purificadoras. Es el tipo de pieza que ayuda durante la concentración profunda, donde los pensamientos necesitan un impulso constante en lugar de interrupciones.


The xx – Intro


The xx publico Intro en 2009 y rápidamente se convirtió en un clásico moderno. Con solo una línea de guitarra repetitiva y ritmos minimalistas, la canción tiene un aire casi meditativo. A menudo pienso en ella como un mantra disfrazado de música. Su repetición hipnótica me mantiene anclado en el presente, perfecto para empezar a estudiar sin una descarga de adrenalina.

Bon Iver – Holocene


Holocene es una de esas canciones que se siente expansiva e íntima a la vez. La voz de Justin Vernon se superpone delicadamente a guitarras acústicas y una suave percusión, creando un paisaje sonoro que evoca una mañana brumosa. Cuando necesito perspectiva, cuando el estrés de una fecha límite me abruma, escucho esto. Me recuerda que la calma y la reflexión pueden existir incluso en momentos de mucha actividad.

Beach House – Space Song


Beach House se especializa en música que te transporta a otro mundo. Space Song, de su disco de 2015, Depression Cherry, combina teclados envolventes con melodías que parecen extenderse hasta el infinito. Es nostálgico y a la vez extrañamente futurista, y me transporta sin esfuerzo a un estado de fluidez.


José González – El Invento


Este tema "El Invento" marcó la primera composición en español de José González y transmite la sencillez y la gracia que han definido su obra durante décadas. Con solo una voz y una guitarra acústica, crea un momento íntimo. Los arpegios son constantes y reconfortantes, lo que lo convierte en uno de mis temas predilectos cuando necesito absorber material denso sin distracciones.


Sigur Rós – Hoppípolla


Pocas canciones de Sigur Rós son tan inspiradoras como Hoppípolla. Aunque la letra está parcialmente cantada en un idioma inventado, la emoción es universalmente comprensible. El arreglo orquestal sube y baja con una alegría infantil que es contagiosa sin ser agobiante. Esta canción me ha acompañado en más de una sesión nocturna, dándome ánimos cuando la energía me falta.

Khruangbin – White Gloves


Khruangbin son conocidos por mezclar influencias world music con un funk relajado. "White Gloves" es uno de sus temas más suaves, con un ritmo pausado pero cautivador. Las guitarras psicodélicas crean una atmósfera nebulosa, perfecta para mantener la energía constante durante largos periodos de tiempo tomando notas o escribiendo.

Kramies – Days Of


A Kramies se le suele describir como un trovador del dream pop, y Days Of explica por qué. Es suave, sobrenatural y ligeramente melancólico. Cuando lo escucho mientras estudio, me siento impulsado a la creatividad. Es el tipo de música que permite que las ideas afloren silenciosamente, sin forzarlas.

Ólafur Arnalds – saman


Desde Islandia llega Ólafur Arnalds, quien fusiona ideas neoclásicas con texturas electrónicas modernas. Saman se construye alrededor del piano y las cuerdas, tocado con tanta delicadeza que casi se siente como el silencio cobrando forma. Si hay una pieza que me despeja la mente y me permite concentrarme, es esta.

Moon Panda – Slow Drive


Moon Panda crea dream pop con calidez, y Slow Drive es una de sus canciones más atractivas. La suavidad de las voces y las capas de sintetizadores te hacen sentir como si estuvieras mirando por la ventana en una tarde lluviosa, seguro y absorto en tu trabajo. Es atmosférico sin llegar a ser sombrío, lo que lo convierte en una excelente opción para largos ratos de lectura.


Tame Impala – Yes I’m Changing


Kevin Parker de Tame Impala ha escrito muchos himnos psicodélicos, pero Yes I'm Changing muestra su lado más introspectivo. Las oleadas de sintetizador son lentas y envolventes, casi como una suave marea. Para mí, es ideal para escribir, cuando los pensamientos necesitan profundizar y conectar con la reflexión personal.


Recomendaciones


Estudiar es una actividad exigente, y la música adecuada puede hacer que las horas no solo sean más llevaderas, sino también más gratificantes. Esta colección no se trata de distracciones ruidosas ni de energía repentina, sino de crear un ambiente donde la concentración y la calma puedan coexistir. Cada una de estas canciones ofrece una textura diferente: algunas minimalistas, otras expansivas, pero todas comparten la cualidad de dejar espacio para que la mente divague productivamente.

Si buscas música que fomente la concentración sin abrumar tus pensamientos, te recomiendo empezar con esta lista de reproducción. Quizás descubras, como yo, que estas voces indie crean el ambiente ideal para el aprendizaje, la reflexión y la creatividad.

LINKIN PARK - Hybrid Theory - Album

Debo admitir desde el principio que Linkin Park nunca ha sido mi banda favorita. Su mezcla de rap, rock y electrónica no siempre coincidió con mis preferencias musicales. Sin embargo, ignorar la magnitud del impacto de Hybrid Theory sería un error. Este debut vendió más de 30 millones de copias en todo el mundo, lo que lo convirtió en uno de los discos más vendidos de todos los tiempos, y ese éxito habla por sí solo. Millones de personas encontraron claramente algo en su mezcla de agresividad y melodía que resonó profundamente, y aunque puede que no sea perfecto, "Hybrid Theory" tiene muchas cualidades que merecen reconocimiento y recomendación.

ALBUM: Hybrid Theory


Cuando Linkin Park lanzó "Hybrid Theory" el 24 de octubre de 2000, pocos podrían haber predicho que este debut se convertiría en uno de los discos más perdurables del siglo XXI. Nacido en la ola nu-metal de finales de los noventa, el álbum poseía todas las características del género: guitarras distorsionadas, ritmos hip-hop y furia descarnada, pero también introducía algo diferente. En lugar de apoyarse en la arrogancia y el impacto, el sexteto californiano combinó vulnerabilidad, accesibilidad pop y texturas electrónicas con la energía visceral del rap-rock.

LINKIN PARK - Hybrid Theory - Album (2000)

El resultado fue un álbum que llegó directamente a millones de jóvenes oyentes que navegaban por su propia turbulencia. Al equilibrar la confesión con la catarsis, Linkin Park creó una mezcla de estilos y emociones que resonó en todas las culturas y generaciones.

De Xero a Linkin Park:


La historia de "Hybrid Theory" comienza con los amigos del instituto Mike Shinoda, Brad Delson y Rob Bourdon, quienes comenzaron como Xero a mediados de los 90. Tras reclutar a Joe Hahn y al bajista Dave "Phoenix" Farrell, la banda experimentó con demos iniciales y cambios de formación antes de fichar a Chester Bennington como líder en 1999. Su cinta de audición, grabada sobre viejas pistas instrumentales de Xero, convenció de inmediato a la banda de que habían encontrado la pieza que les faltaba.

Los gritos abrasadores y los susurros frágiles de Bennington se complementaban a la perfección con los raps y los instintos melódicos de Shinoda. Juntos, se convirtieron en una fuerza dual en el centro de un grupo que completaban Delson a la guitarra, Bourdon a la batería, Hahn a los tocadiscos y, más tarde, Farrell al bajo. Con un contrato con Warner Bros. en mano, la banda cambió su nombre a Linkin Park, y Hybrid Theory se convirtió en su primer álbum y en un reflejo de su identidad original. La Música: Confesión y catarsis

LINKIN PARK - Banda

"Hybrid Theory" es corta para los estándares modernos, con poco menos de cuarenta minutos, y cada tema rara vez supera los cuatro minutos. Pero la brevedad juega a su favor. Desde los primeros compases de "Papercut", la paranoia y el conflicto interno se contrastan con los densos riffs de guitarra y el rasgueo de los platos. Los versos de rap de Shinoda transmiten la inquietud de la autovigilancia constante, mientras que el estribillo a gritos de Bennington estalla como una válvula de escape.

La intensidad continúa en "One Step Closer", el primer sencillo del álbum, donde el infame estribillo de Bennington, "cállate cuando te hablo", se convirtió en un grito de guerra generacional. Los críticos de la época lo descartaron como una agresión formulista, pero para muchos oyentes reflejaba la frustración real de sentirse ignorado.

"Crawling", que le valió a la banda un Grammy, explora las asfixiantes garras de la adicción y la inseguridad. Su gélida introducción electrónica da paso a la desesperada confesión de Bennington: "Estas heridas no sanarán". La vulnerabilidad hizo que la canción destacara en un género a menudo criticado por su bravuconería vacía.

"In the End", quizás el tema más icónico de la banda, se despoja de todo con un toque de piano y un tema de desesperanza. Los versos de rap de Shinoda trazan la inutilidad del esfuerzo en una relación que se desmorona, mientras que el conmovedor estribillo de Bennington universaliza el dolor. Sigue siendo una de las canciones de rock más escuchadas en la historia digital, demostrando su perdurabilidad mucho después de su lanzamiento.

En otros temas, canciones como "With You and By Myself" exploran las relaciones tóxicas y el aislamiento, mientras que "Points of Authority" denuncia las estructuras de poder abusivas. Incluso "Cure for the Itch", una pieza instrumental de Hahn, refleja el eclecticismo del álbum y su compromiso con su identidad híbrida.

Amado, odiado e imparable:


"Hybrid Theory" no fue universalmente elogiado en su lanzamiento. Algunos críticos desestimaron sus estructuras por predecibles, sus letras por adolescentes y su sonido por pertenecer a la sobresaturada ola del nu-metal. NME, por ejemplo, consideró sus intentos de eclecticismo como medidas a medias. Sin embargo, mientras la crítica debatía, el público votaba con su billetera y sus auriculares.

El disco se convirtió en disco de oro en cinco semanas y vendió aproximadamente 100.000 copias semanales durante años. Ascendió al número dos en el Billboard 200, alcanzando finalmente 12 discos de platino solo en Estados Unidos. Con más de 32 millones de copias vendidas en todo el mundo, se erige como el debut más vendido desde Appetite for Destruction de Guns N' Roses y el álbum de rock más exitoso del siglo XXI. Cuatro sencillos, "One Step Closer", "Crawling", "Papercut" e "In the End", dominaron la radio y la televisión, convirtiendo a Linkin Park en nombres conocidos casi de la noche a la mañana.

La ausencia de lenguaje grosero también amplió su audiencia. Los padres se sentían más cómodos comprándolo para sus hijos adolescentes, y la honestidad emocional de las canciones encontró oyentes de todas las edades. Para muchos jóvenes fans, incluyéndome a mí, Hybrid Theory no era solo música, era un espejo. Decía que la soledad, la ira y la inseguridad no eran cargas solitarias, sino experiencias compartidas.

Un salvavidas para los forasteros:


El éxito de Hybrid Theory no se explica únicamente por las cifras de ventas o la difusión en radio. La verdadera razón reside en su impacto emocional. Recuerdo haber descubierto el álbum por primera vez siendo un adolescente que a menudo se sentía desconectado de sus compañeros. Me había cansado del pop convencional y buscaba algo que conectara con mis propias ansiedades.

Escuchar a Bennington gritar, susurrar y cantar sobre la paranoia, la traición y la inseguridad fue como si alguien finalmente expresara los sentimientos que había mantenido ocultos. La combinación de los versos firmes de Shinoda y la emoción volátil de Bennington proporcionó a las canciones estructura y liberación. No se trataba de virtuosismo ni complejidad, sino de conexión.

Linkin Park - Bennington

Para muchos, "Hybrid Theory" fue una puerta de entrada a exploraciones musicales más profundas, un disco que abrió puertas en lugar de cerrarlas. Animó a los oyentes a verse reflejados en las historias de otros y a encontrar solidaridad en las luchas compartidas.

Legado y evolución:


Linkin Park continuaría evolucionando su sonido, experimentando con la orquestación, la electrónica y el rock alternativo en álbumes como Meteora, Minutes to Midnight y A Thousand Suns. Sin embargo, "Hybrid Theory" sigue siendo su declaración de principios, el momento en que su visión híbrida cristalizó y resonó en todo el mundo.

Incluso tras el trágico fallecimiento de Chester Bennington en 2017, el álbum sigue siendo una cápsula del tiempo de su época y una expresión atemporal de conflicto interno. Su relanzamiento en 2020, coincidiendo con su vigésimo aniversario, sacó a la luz demos inéditos, que nos recuerdan la ambición innata que impulsó a la banda.

Por qué Hybrid Theory sigue vigente:


Más de décadas después de su lanzamiento, "Hybrid Theory" perdura no por su perfección, sino por su humanidad. Las canciones tienen una estructura sólida, a veces simple, pero capturan emociones que no lo son en absoluto. La ira, el dolor, la añoranza y la resiliencia se desbordan de maneras que resultan cercanas, ya sea que lo hayas escuchado por primera vez en el año 2000 o ayer.

Es fácil analizar el disco como un producto del auge del nu-metal, pero es más útil verlo como un hito cultural que dio voz a quienes se sentían sin ella. Hybrid Theory no es solo un álbum debut; es una declaración de que la música puede fusionar géneros, trascender las críticas y conectar profundamente con personas de todos los orígenes. 

Disco recomendado


Si nunca has escuchado "Hybrid Theory", o si hace años que no lo haces, te recomiendo que lo vuelvas a escuchar. Sus doce temas son concisos pero impactantes, ofreciendo una mezcla de agresividad y melodía que se mantiene única incluso hoy en día. Ya sea la atmósfera inquietante de "Papercut", la cruda honestidad de "Crawling" o el himno imperecedero de "In the End", el álbum satisface tanto a quienes lo escuchan por primera vez como a los fans de toda la vida.

"Hybrid Theory" es más que un producto de su época. Es un recordatorio de cómo la música puede ser profundamente personal y universalmente resonante. Por esa razón, merece ser reconocido no solo como uno de los debuts más vendidos de la historia, sino como uno de los discos más importantes de las últimas décadas.

Video del tema "In The End":

Tracklist (formato original):

1. "Papercut" 3:04
2. "One Step Closer" 2:35
3. "With You" 3:23
4. "Points of Authority" 3:20
5. "Crawling" 3:29
6. "Runaway" 3:03
7. "By Myself" 3:09
8. "In the End" 3:36
9. "A Place for My Head" 3:04
10. "Forgotten" 3:14
11. "Cure for the Itch" 2:37
12. "Pushing Me Away" 3:11

Linkin Park:  

  • Chester Bennington – voz principal
  • Rob Bourdon – batería, coros
  • Brad Delson – guitarra principal, bajo ("With You", "Points of Authority", "Crawling", "Runaway", "By Myself", "In the End" y "Pushing Me Away"), coros
  • Joe Hahn – tocadiscos, samples, sintetizador, coros, ilustraciones
  • Mike Shinoda – co-voz principal y rap, teclados, programación, samples, guitarra rítmica ("Crawling" y "Pushing Me Away"), piano en "My December", ilustraciones
  • Dave "Phoenix" Farrell – bajo (acreditado, pero no interpreta)

Músicos adicionales:

  • Ian Hornbeck – bajo ("Papercut", "A Place for My Head" y "Forgotten")
  • Scott Koziol – bajo ("One Step Closer")
    The Dust Brothers – secuenciación y sampling ("With You")

Producción

Don Gilmore – producción, ingeniería de sonido