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THE SOMELOVERS - Something or Other: ábum que se niega a desaparecer

Pulso play y suena una guitarra que no necesita pedir permiso. Suena brillante, tensa, casi impaciente, como si alguien hubiese abierto de golpe las cortinas de una habitación que llevaba demasiado tiempo a oscuras. Así comienza mi reencuentro con el disco "Something or Other", el único álbum de "The Someloves", publicado en Australia en abril de 1990.

ALBUM: Something or Other



Volver a este disco tantos años después me produce una sensación extraña. Conozco las canciones, los cambios de acorde y muchas de las historias que rodearon el nacimiento.Escuchar de nuevo ahora "Something or Other" no se parece a revisar un antiguo disco. Es reencontrarme con una música que sigue transmitiendo el mismo entusiasmo juvenil, aunque yo ya no sea el mismo oyente.

THE SOMELOVERS - Something or Other

The Someloves procedían de Perth, una ciudad geográficamente apartada de los principales centros de la industria musical australiana, pero extraordinariamente fértil en bandas de guitarras. El grupo estaba dirigido por Dom Mariani, cantante, compositor y guitarrista de The Stems, y por Darryl Mather, antiguo miembro de The Lime Spiders. Los dos compartían una devoción casi artesanal por la canción pop, por las guitarras que tintinean y por esos estribillos capaces de transformar tres minutos de música en un pequeño acontecimiento emocional.

"Something or Other" fue su primer álbum y también el último. Esa contradicción, una obra que parece anunciar una carrera y termina funcionando como despedida, forma parte de su magnetismo.

Cómo nació Something or Other:


La historia comenzó varios años antes de la publicación del álbum. Mariani y Mather se conocieron en Perth en 1984, cuando este último asistió a una actuación de The Stems. Poco después compartieron tiempo, canciones y amistades en Sydney, dentro de aquella red de músicos que incluía a miembros de The Eastern Dark y otras formaciones fundamentales del rock australiano independiente.

THE SOMELOVERS

Las primeras grabaciones de The Someloves reunieron a Gary Chambers en la batería y al músico francés Christian Houllemare en el bajo. De aquellas sesiones surgió "It’s My Time", publicado en 1986 por Citadel Records. El nombre del grupo, ideado por Mather, procedía de "Some Love Like Yours", una canción de The Real Kids, detalle que explica bastante bien su universo. The Someloves miraban hacia un linaje en el que el garage rock, la melodía romántica y la urgencia juvenil podían convivir sin conflicto.

En 1988 llegó "Know You Now", una de las piezas centrales de su repertorio. Mather envió la grabación a Mitch Easter, admirado por su trabajo con Let’s Active y The dB’s, para que se encargara de la mezcla. Un año después, Mushroom Records destinó 60.000 dólares australianos a la grabación del álbum. La mayor parte del trabajo se realizó durante 1989 en Planet Studios, en Perth, con músicos como Robbie Scorer en la batería y Tony Italiano en el bajo. Mitch Easter participó en la producción, las guitarras y los teclados, además de completar parte de las mezclas y los arreglos en sus estudios de Carolina del Norte.

El álbum entró posteriormente en el Top 100 australiano, pero los problemas personales y la resistencia de Mather a salir de gira hicieron imposible sostener el proyecto. Mushroom no aprobó un segundo disco y The Someloves se disolvieron antes de terminar 1990. Su carrera fue breve, pero no por falta de canciones.


Guitarras luminosas y emociones:


La etiqueta power pop puede resultar engañosa para quienes se acercan por primera vez a esta música. No describe únicamente canciones rápidas con guitarras agradables. En sus mejores momentos, representa el encuentro entre la fuerza del rock y la precisión melódica del pop. Es música construida alrededor de una paradoja, los instrumentos avanzan con seguridad mientras las letras revelan dudas, ilusiones y derrotas sentimentales.

Lo que ocurre en Something or Other:


"Melt", la canción que abre el álbum, dura más de cinco minutos, una extensión poco habitual en un género asociado con la concisión. The Someloves aprovechan ese espacio para construir capas. Las guitarras eléctricas se cruzan sin entorpecerse, la batería empuja con firmeza y la voz de Mariani avanza entre deseo y vulnerabilidad. El sonido es amplio, pero nunca pesado. Cada elemento parece colocado para intensificar la melodía.

"Back on Side with You" contiene una electricidad más directa, mientras que "Something You Can’t Miss" despliega un estribillo que parece inevitable desde la primera escucha. No hay trucos espectaculares. Su eficacia nace del equilibrio entre acordes abiertos, armonías vocales, bajo melódico y una batería que entiende cuándo golpear y cuándo dejar respirar la canción.

Mitch Easter aporta profundidad sin borrar la identidad australiana del grupo. En la grabación aparecen guitarra eléctrica de doce cuerdas, teclados, Chamberlin, pandereta y ocasionales colores de guitarra con efecto wah wah. Son detalles que enriquecen el paisaje, pero el centro continúa siendo la relación entre las voces y las seis cuerdas. La producción posee más capas que muchos discos independientes de su tiempo, aunque conserva el movimiento de una banda tocando en una habitación.

El tema Know You Now y el arte del estribillo:


"Know You Now" sigue siendo una de las mejores puertas de entrada a The Someloves. Comienza con guitarras resonantes y una interpretación vocal ligeramente contenida. La canción no se precipita hacia su estribillo, lo prepara. Cuando finalmente llega, todo parece elevarse unos centímetros, la melodía, las armonías y la intensidad de los acordes.

Hay algo de Big Star en esa combinación de claridad y melancolía, especialmente del Big Star que descubrió que una canción luminosa también podía contener una herida. Se percibe igualmente la influencia de Dwight Twilley, de The dB’s y, en ciertos giros vocales, de un Tom Petty imaginado dentro de una banda independiente australiana. No son imitaciones, sino coordenadas emocionales. The Someloves conocían bien el idioma de sus discos favoritos y lo hablaban con un acento propio.

"Sunshine’s Glove" resulta todavía más delicada. Las guitarras no se limitan a acompañar la melodía, parecen prolongarla, repitiendo pequeñas figuras que permanecen flotando después de cada frase. La interpretación tiene una dulzura ligeramente distante, como una fotografía tomada durante un verano que ya ha terminado.

"Girl Soul", "How She Loves" y "Forever a Dream" desarrollan esa misma tensión entre romanticismo y frustración. Las letras hablan de relaciones, expectativas, errores y promesas, pero rara vez caen en el dramatismo excesivo. Mariani canta como alguien que todavía cree en el amor, aunque la experiencia le haya enseñado a desconfiar de los finales felices.

Por eso "Another Happy Ending", la canción de cierre, posee un título tan apropiado. Puede entenderse como esperanza, ironía o una mezcla de ambas. Tras doce canciones, el álbum no ofrece una resolución definitiva. Deja una puerta abierta que la propia historia del grupo terminaría cerrando.

Un disco que no suena a su época:


En 1990 la música popular estaba cambiando con rapidez. Las guitarras no habían desaparecido, pero la conversación cultural comenzaba a desplazarse hacia otras escenas, otras actitudes y nuevas formas de presentar el rock alternativo. Something or Other parecía pertenecer simultáneamente al pasado y al futuro.

Miraba hacia los años sesenta (siglo XX), hacia The Byrds y las armonías vocales, y hacia la gran tradición de canciones de tres o cuatro minutos que definió buena parte del pop de los setenta. Al mismo tiempo, su producción limpia y espaciosa anticipaba el interés por la guitarra melódica que recorrería buena parte del pop independiente de las décadas siguientes.

Quizá esa falta de alineación con una moda concreta explique parte de su escaso recorrido comercial. El álbum era demasiado pulido para algunos sectores del rock independiente y demasiado poco visible para competir dentro del gran mercado. Además, sin una banda dispuesta a defender las canciones sobre los escenarios, su futuro quedó limitado desde el principio.

The Someloves fabricaron un disco pensado para crecer, pero el grupo dejó de existir antes de que pudiera hacerlo.


El culto, la reedición y una segunda vida:


Con el paso del tiempo, Something or Other comenzó a circular como un secreto entre aficionados al power pop. La revista estadounidense "Goldmine" llegó a incluirlo entre los diez grandes álbumes del género, siendo la única referencia australiana de aquella selección. El reconocimiento no lo convirtió en un éxito tardío, pero sí ayudó a situarlo dentro de una tradición internacional.

THE SOMELOVERS

En 2006, Half A Cow Records recuperó el álbum dentro de la recopilación doble "Don’t Talk About Us, The Real Pop Recordings of The Someloves 1985–89". La reedición reunió el disco completo, sencillos, caras secundarias, mezclas alternativas y grabaciones inéditas. También restauró las canciones a la velocidad original de las cintas, ya que el álbum había sido acelerado ligeramente para su publicación en 1990. Ese detalle modifica la escucha más de lo que podría parecer. Las guitarras adquieren otro cuerpo y las voces recuperan una calidez menos ansiosa.

No considero Something or Other una obra revolucionaria, y creo que esa precisión importa. El disco no inventó un nuevo vocabulario ni transformó el rumbo del rock australiano. Su valor procede de algo más difícil de medir, la extraordinaria calidad con la que sus autores trabajaron una tradición que amaban.

Cada canción está escrita con cuidado, pero ninguna transmite frialdad. Los arreglos son minuciosos, aunque conservan espontaneidad. Las influencias están presentes, pero nunca anulan la personalidad de Mariani y Mather. Es un álbum que demuestra que la originalidad no siempre consiste en romper con todo lo anterior. A veces consiste en comprender una forma musical y encontrar dentro de ella una emoción propia.

Hoy la música permanece:


Permanece la entrada de "Melt", el movimiento de las guitarras en "Know You Now", la melancolía soleada de "Sunshine’s Glove" y la elegancia con la que "Another Happy Ending" pone fin a una historia que en realidad quedó incompleta. Permanece, sobre todo, la sensación de estar escuchando a músicos que confiaban profundamente en el poder de una buena melodía.

Disco recomendado


A los lectores jóvenes que no conozcan The Someloves, les recomendaría acercarse a Something or Other. Escuchadlo como escucharíais un descubrimiento reciente, con auriculares, sin saltar canciones y dejando que las guitarras ocupen su espacio. Encontraréis un álbum de rock y pop australiano lleno de emoción, inteligencia y luz, una obra sin grandes gestos que continúa ganándose a cada nuevo oyente, más de tres décadas después de haber sido grabada.

Video del tema "Know You Now":

Tracklist:

1. Melt (5:04)
2. Back On Side With You (4:14)
3. Something You Can't Miss (3:16)
4. Know You Now (3:43)
5. Girl Soul (4:06)
6. How She Loves (3:20)
7. I Didn't Mean That (3:39)
8. Little Town Crier (2:48)
9. Sunshine's Glove (4:42)
10.Forever A Dream (3:34)
11.I'm Falling Down (3:48)
12.Another Happy Ending (4:32)

Banda:

  • Darryl Mather (voz, guitarra),
  • Dom Mariani (voz, guitarra),
  • Christian Houllemare (bajo),
  • Gary Chambers (batería),
  • Tony Italiano (bajo),
  • Robbie Scorer (batería),
  • Mitch Easter (guitarra, teclados),
  • Angie Easter (teclados)

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