Buscar música "nueva" no siempre significa escuchar discos publicados esta misma semana. A veces consiste en abrir una puerta que llevaba décadas delante de nosotros y descubrir que, al otro lado, sigue sonando algo extraño, divertido y sorprendentemente vivo. Eso es lo que me ha ocurrido con "It’s Only Right and Natural", el segundo álbum de The Frogs, publicado en 1989.
ALBUM: It's Only Right and Natural
Los hermanos Jimmy y Dennis Flemion grababan canciones en casa, improvisaban personajes, deformaban el folk, el pop y el rock, y convertían sus bromas privadas en pequeñas piezas musicales. El resultado desconcierta al principio, pero también tiene algo magnético. Cuanto más escucho el disco, más evidente me parece que debajo de la provocación existe una colección de melodías extraordinariamente pegadizas.
Un álbum no pensado para publicarse:
La historia de "It’s Only Right and Natural" forma parte de su encanto. Fue grabado en un magnetófono de cuatro pistas, en el salón de Dennis Flemion. No nació como una obra planificada para una discográfica, sino como una serie de canciones creadas por los hermanos para entretenerse y divertir a sus amigos.
Gerard Cosloy, responsable de Homestead Records, escuchó aquellas cintas caseras después de que circularan por la escena independiente. Los Flemion esperaban que el sello publicara su primer álbum, pero Cosloy vio algo especial en las canciones centradas en personajes y estereotipos homosexuales y les propuso convertirlas en un disco.
Así apareció en 1989 una obra que parecía llegada desde un universo paralelo. The Frogs exageraban hasta el absurdo las fantasías y prejuicios de la moral conservadora estadounidense.
Esta mezcla de grabación privada, teatro improvisado y música pop explica su peculiaridad. Suena como si hubiéramos entrado en una habitación donde dos hermanos inventan canciones para hacerse reír.
Pop, folk casero y melodías memorables:
Lo primero que me atrapó no fueron las letras, sino la música. The Frogs poseían una facilidad melódica difícil de esconder, incluso bajo la grabación rudimentaria, las voces exageradas y el humor incómodo.
"I’ve Got Drugs, Out of the Mist" abre el álbum como una aparición borrosa. La guitarra acústica, la voz arrastrada y la atmósfera casi psicodélica crean una entrada extraña, como si una canción folk hubiese pasado demasiadas horas despierta. A partir de ahí, el disco avanza entre rasgueos acústicos, baterías mínimas, teclados baratos, cuerdas frotadas y arreglos que aparecen cuando menos se esperan.
"I Don’t Care If U Disrespect Me, Just So You Love Me" tiene una energía cercana a una banda de garaje. El comentario "That was a good drum break", utilizado más tarde por Beck en "Where It’s At", resume bien el espíritu del álbum. El supuesto redoble no es espectacular, pero la frase convierte un instante torpe en algo inolvidable.
"Hot Cock Annie" se mueve por un folk psicodélico, mientras "Rosy Jack World" ofrece una guitarra animada y unas cuerdas de belleza inesperada. La canción terminó dando nombre a un EP de Blake Babies.
En "Baby Greaser George" escucho ecos del primer Marc Bolan y de Tyrannosaurus Rex. También existe algo de David Bowie y The Beatles en la capacidad de los Flemion para encontrar estribillos claros dentro de estructuras que parecen improvisadas.
El álbum nunca suena pulido, pero sí íntimo. Las voces se acercan demasiado al micrófono y algunos instrumentos parecen colocados en cualquier rincón disponible. Esa precariedad hace que todo resulte más cercano. Yo no siento que esté escuchando una sesión de estudio, siento que estoy presente en el salón.
Humor y personajes:
Recomendar este disco exige advertir que sus letras no son discretas. The Frogs trabajan con estereotipos, sexualidad explícita, religión, drogas y personajes grotescos. Algunas expresiones pueden resultar incómodas hoy. No conviene acercarse al álbum esperando una sátira que explique sus intenciones.
Lo que encuentro es una sucesión de personajes tan exagerados que terminan revelando el absurdo de los prejuicios que representan. Los hermanos no ofrecen una moraleja, prefieren empujar cada situación hasta que pierde cualquier apariencia de normalidad. Esa falta de explicación es parte de la experiencia y también la razón por la que el álbum ha provocado interpretaciones distintas.
Hay, sin embargo, momentos de verdadera ternura. "Been a Month Since I Had a Man" posee una melancolía suave que se abre paso entre el humor. "Homos", la canción final, es una pieza sorprendentemente bonita, con una melodía limpia y una calidez que cambia el color de todo lo escuchado antes. Cuando llega ese cierre, queda claro que el disco no se sostiene únicamente por la provocación. Hay afecto, soledad, deseo y una extraña vulnerabilidad escondida dentro de sus caricaturas.
Disco secreto de una generación alternativa:
Aunque "It’s Only Right and Natural" nunca alcanzó una popularidad masiva, encontró defensores muy influyentes. Kurt Cobain lo incluyó entre sus cincuenta álbumes favoritos y Nirvana lo utilizaba como música antes de algunos conciertos. Pearl Jam también lo escuchaba en ese contexto. Billy Corgan y James Iha, de The Smashing Pumpkins, fueron admiradores del grupo, y Corgan llegó a tocar con ellos.
También dejó rastros curiosos. Mondo Generator tomó el título de "A Drug Problem That Never Existed" de una frase del disco. En 2011, Animal Collective eligió a The Frogs para tocar el álbum completo en All Tomorrow’s Parties.
Estas conexiones ayudan a entender su huella. The Frogs demostraron que el espíritu punk también podía consistir en grabar en casa, inventar un mundo propio y publicar algo incompatible con cualquier expectativa comercial.
Merece la pena descubrir The Frogs:
Escuchar "It’s Only Right and Natural" en 2026 significa encontrarse con un disco nacido fuera de casi todas las reglas actuales. No busca una producción perfecta, no adapta su lenguaje para resultar cómodo y no intenta explicar su sentido. Esa libertad puede ser desconcertante, pero también refrescante.
Yo lo recomendaría a quienes disfruten con el pop alternativo de Beck, el folk excéntrico de Marc Bolan, la imaginación doméstica de Daniel Johnston o la irreverencia de Ween. No porque The Frogs suenen exactamente como ellos, sino porque comparten la sensación de que una buena idea puede ser más importante que una ejecución impecable.
Este álbum vibra, tropieza, se ríe de sí mismo y, de repente, encuentra una melodía preciosa. Su mundo no es elegante ni fácil de clasificar, pero posee una personalidad que muchos discos técnicamente perfectos nunca alcanzan.
Disco recomendado
A los lectores jóvenes que estén buscando "nueva música", les propongo una pequeña paradoja, viajen hasta 1989. Escuchen el álbum completo, dejen que sus canciones les sorprendan y no intenten decidir demasiado rápido qué clase de grupo eran The Frogs. Quizá la mejor manera de entenderlos sea aceptar que podían ser una banda de pop, una broma privada, una provocación y una obra de arte casera al mismo tiempo. "It’s Only Right and Natural" merece ser descubierto porque todavía suena libre, raro y profundamente humano.
Video del tema Men (Come On Men):
Tracklist:
1. "I've Got Drugs (Out of the Mist)" 2:20
2. "I Don't Care If U Disrespect Me (Just So You Love Me)" 2:04
3. "Hot Cock Annie" 2:19
4. "These Are the Finest Queen Boys (I've Ever Seen)" 2:12
5. "Rosy Jack World" 2:23
6. "Someone's Pinning Me to the Ground" 1:44
7. "Baby Greaser George" 1:54
8. "(Thank God I Died in) The Car Crash" 2:12
9. "Gather 'Round for Savior #2" 2:35
10. "Richard Dick Richards" 1:40
11. "Men (Come on Men)" 2:39
12. "Dykes Are We" 3:02
13. "Been a Month Since I Had a Man" 2:27
14. "Homos" 1:55
Banda:
- Jimmy Flemion - Guitarras, violonchelo, voz principal en las pistas 01, 07, 09, 12–14, coros en la pista 05
- Dennis Flemion - Batería, teclados, voz principal en las pistas 01–06, 08, 10–11, coros en la pista 12


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