BLOG DE MUSICA ▶️ BUSCAR TU MÚSICA Y ARTISTA-GRUPO ▶️ SEARCH YOUR MUSIC AND ARTIST-BAND

Mostrando entradas con la etiqueta Tears For Fears. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tears For Fears. Mostrar todas las entradas

TEARS FOR FEARS - The Seeds of Love: obra maestra

Tras varios años a la sombra de un éxito gigantesco ("Songs from The Big Chair"), Tears for Fears regresó con un disco que no buscaba repetir una fórmula, sino superarla desde dentro. "The Seeds of Love", publicado en 1989, suena a ambición bien entendida, a artesanía llevada al límite y a una idea del pop que todavía podía permitirse ser exuberante, compleja y profundamente emotiva. Pienso que es una auténtica obra maestra, no solo por la altura de sus canciones, sino por un nivel de producción musical deslumbrante, minucioso y lleno de vida, uno de esos raros casos en los que cada arreglo, cada instrumento y cada decisión de estudio parecen empujar en la misma dirección, convertir un gran álbum en algo mucho más grande.


ALBUM: The Seeds of Love


En septiembre de 1989, cuando el pop británico ya había aprendido a funcionar como una máquina impecable y la década empezaba a despedirse entre excesos, cálculo y resaca cultural, Tears for Fears publicó un disco que parecía ir en dirección contraria. "The Seeds of Love", tercer álbum de estudio del dúo formado por Roland Orzabal y Curt Smith, no salió al mundo con la ligereza de un regreso oportunista ni con la urgencia de repetir una fórmula ganadora. Llegó como una obra trabajada hasta el límite, con un nivel de detalle casi obsesivo, con músicos extraordinarios alrededor y con una voluntad muy clara, apartarse de la frialdad programada de cierta estética ochentera para buscar algo más cálido, más orgánico, más humano.

TEARS FOR FEARS - The Seeds of Love - 1989

Eso se nota desde el primer minuto. Y también explica por qué este álbum sigue provocando una impresión tan fuerte hoy. No es solo una cuestión de producción monumental, aunque la tiene. No es únicamente que el disco costara más de un millón de libras y pasara por sesiones descartadas, cambios de productor, tensiones internas y una gestación larguísima. Lo que lo hace especial es que toda esa complejidad no desemboca en algo rígido ni pedante. Al contrario, "The Seeds of Love" respira. Tiene la amplitud de una gran obra de estudio, sí, pero también el pulso de un disco vivido, sufrido y perseguido con una fe casi temeraria.

Para un post sobre "The Seeds of Love" de Tears for Fears, ese es el primer dato importante. Aquí no estamos ante un simple “artist name album” de transición entre dos épocas. Estamos ante una declaración de principios.

La necesidad de cambiar:


Venir después de "Songs from the Big Chair" no era precisamente una posición cómoda. Aquel álbum de 1985 había convertido a Tears for Fears en uno de los grandes nombres del pop rock internacional. "Shout", "Everybody Wants to Rule the World" y "Head Over Heels" no solo funcionaron en listas, también redefinieron la imagen del grupo. Eran accesibles, enormes, melódicos, modernos. Podrían haber intentado una secuela a gran escala. Lo lógico, desde fuera, habría sido hacer más de lo mismo. Pero Orzabal y Smith eligieron complicarse la vida. Y menos mal.

Tears for Fears

Durante la segunda mitad de los años ochenta (siglo xx), ambos estaban atravesando procesos personales intensos. Curt Smith vivía un divorcio. Roland Orzabal seguía inmerso en una exploración psicológica marcada por la terapia primal que ya había influido en la identidad del grupo desde sus orígenes. Todo eso alimentó un disco de catarsis, de madurez y también de desgaste. En vez de insistir en el sintetizador como motor principal, Tears for Fears quiso recuperar la sensación física de los instrumentos reales, el color del piano, el peso de una batería tocada con manos de verdad, el temblor del viento metal, el cuerpo de una voz soul entrando en mitad de un paisaje pop.

La historia de cómo nació el álbum ayuda a entender su carácter. Las primeras sesiones, iniciadas en 1986 con Clive Langer y Alan Winstanley, fueron descartadas. El regreso de Chris Hughes, productor fundamental en los discos anteriores, tampoco resolvió el conflicto. Orzabal estaba cansado de trabajar dentro de una lógica demasiado cuadriculada, demasiado determinada por máquinas y secuenciadores. Quería amplitud, calor, músicos, riesgo. Quería un sonido grande sin que por ello perdiera alma. Cuando aquel segundo intento también fracasó, Tears for Fears decidió producir el disco por su cuenta junto al ingeniero Dave Bascombe. Esa decisión fue cara, agotadora y seguramente insensata desde una perspectiva práctica, pero artísticamente fue decisiva.


Oleta Adams, corazón del álbum:


Toda gran obra tiene un punto de inflexión, una presencia que reorganiza las cosas. En "The Seeds of Love", esa presencia fue Oleta Adams.

Roland y Curt la habían visto actuar en un hotel bar de Kansas City durante la gira americana de 1985. No era una estrella, ni una invitada de lujo planificada desde un despacho. Era una cantante y pianista con una voz imposible de ignorar. Dos años después fueron a buscarla, literalmente, porque entendieron que esa calidez soul podía llevar el nuevo álbum a un sitio que ellos solos no alcanzaban. Acertaron de lleno.

Tears for Fears con Oleta Adams

La entrada de Oleta Adams modifica el clima entero del disco. No lo convierte en un álbum suyo, ni mucho menos, pero sí le da un centro emocional distinto. Su participación en "Woman in Chains", "Badman’s Song" y "Standing on the Corner of the Third World" funciona como una fuerza de gravedad. Cada vez que aparece, el álbum se vuelve más terrenal y más trascendente al mismo tiempo. Hay discos que impresionan por lo que hacen. Este además conmueve por cómo deja entrar otras voces sin perder identidad.

Video del tema "Women in Chains":


Sonido amplio, casi cinematográfico:


Hablar del sonido de "The Seeds of Love" obliga a detenerse un poco. No basta con decir que mezcla pop, soul, jazz o psicodelia. Eso sería cierto, pero insuficiente. Lo fascinante es cómo todo eso se integra con una naturalidad muy poco común. Aquí hay ecos claros de los Beatles, sobre todo del tramo más expansivo y caleidoscópico de Sgt. Pepper o "I Am the Walrus", pero no se queda en el homenaje. También asoman Bacharach, el refinamiento de The Style Council, cierto aire de Peter Gabriel, algo del dramatismo elegante de Roxy Music, pasajes que rozan el jazz de cámara y momentos en los que el rock se vuelve casi teatral.

La instrumentación es decisiva. Pino Palladino al bajo aporta una profundidad flexible, musicalísima. Manu Katché imprime a varias canciones una batería precisa, fluida, con una mezcla de control y sensualidad rítmica que eleva todo. Phil Collins aparece en "Woman in Chains" y toca exactamente como tenía que tocar, sin exhibicionismo, con una contención magistral. Jon Hassell añade trompeta con ese aire vaporoso, casi fronterizo. Kate St. John suma oboe y saxo, y ese tipo de detalles son los que explican por qué el álbum tiene tanta textura. No es solo cuestión de capas, es cuestión de timbre, de respiración, de espacio.

Y luego está la producción en sí. Todo suena grande, pero no aplastado. Hay metales panorámicos, cuerdas, armonías corales, pianos que no decoran sino que estructuran, guitarras que entran con intención narrativa. Cada arreglo parece responder a una pregunta emocional, no solo sonora.

Canciones que se despliegan:


"Woman in Chains" abre el álbum con una seguridad extraordinaria. No busca enganchar de forma inmediata, busca establecer un mundo. Empieza como una balada de piano suspendida en el aire y acaba convertida en una pieza solemne, intensa y profundamente conmovedora. La interpretación compartida entre Orzabal y Oleta Adams roza algo casi ceremonial. La canción habla de opresión, de estructuras de poder, de la condición de la mujer atrapada dentro de sistemas de dominación, pero lo hace sin convertir el mensaje en consigna vacía. Hay dolor, dignidad y una gravedad muy poco habitual en una canción que, en otro contexto, podría haber quedado reducida a gran single adulto de finales de los ochenta. No ocurre. Aquí todo está vivo.

"Badman’s Song" es, para mí, una de las pruebas definitivas de que este disco juega en otra liga. Ocho minutos largos, un arranque de piano que insinúa una sensibilidad jazz, guitarras con nervio, ecos góspel, cambios de intensidad, una sensación continua de búsqueda. Es una canción excesiva, sí, pero del buen exceso, del que nace de querer llegar a un sitio emocional concreto y no conformarse con el camino corto. Algunos la verán demasiado larga. Yo no. Yo la escucho como una deriva controlada, como una pieza que necesita tiempo para desplegar su mezcla de resentimiento, sofisticación y desahogo.

La canción titular, "Sowing the Seeds of Love", es el gran estallido del álbum. Y aquí sí, la sombra beatle es evidente, pero me parece más interesante cómo Tears for Fears la convierte en otra cosa. La exuberancia psicodélica, los cambios de sección, los coros, los metales, las cuerdas, el Fairlight, todo contribuye a una sensación de celebración extraña, porque debajo de su brillo hay una crítica política nítida. La referencia a Margaret Thatcher en la letra no es anecdótica. La canción se escribió en plena victoria electoral conservadora de 1987 y transmite una mezcla de ironía, indignación y esperanza colectiva. Tiene algo de himno cívico, pero también de delirio pop perfectamente controlado. Es una de esas canciones que parecen sonar en estéreo incluso cuando solo las piensas.

"Advice for the Young at Heart", cantada por Curt Smith, ofrece un contrapunto hermoso. Es más luminosa, más elegante, casi aérea, pero no es ingenua. En su interior hay una melancolía adulta, una aceptación de que crecer implica ver cómo ciertos ideales se desgastan. Su melodía tiene una dulzura serena, y el modo en que las voces se entrelazan la acerca a un soul blanco sofisticado, muy británico, con un punto de clasicismo pop que sigue funcionando sin fecha de caducidad.

"Standing on the Corner of the Third World" es una de las canciones más infravaloradas del álbum. Su mezcla de percusión, cuerdas, trompeta y coros crea un paisaje de inquietud y compasión. La canción mira al desequilibrio global, a la desigualdad, al deterioro del mundo, pero no lo hace desde el panfleto. Tiene una tristeza contemplativa, como si observara la devastación con una mezcla de impotencia y lucidez.

"Swords and Knives" y "Year of the Knife" suelen dividir más opiniones. Entiendo por qué. Son piezas densas, ambiciosas, menos inmediatas. Pero incluso en sus irregularidades hay interés. “Swords and Knives” mezcla piano sombrío, pulsos afrolatinos, guitarras con filo y un aire dramático que casi roza lo cinematográfico. "Year of the Knife" se desborda en guitarras, efectos, tensión y coros con alma de revue soul. Puede parecer demasiado cargada, incluso algo descentrada, pero esa inestabilidad también forma parte del retrato de un disco hecho al borde del agotamiento creativo y personal.

Y luego llega "Famous Last Words", una de las clausuras más bellas que dio el pop de aquella época. Piano, atmósfera, cuerdas que suben con delicadeza, la voz de Orzabal sosteniendo una letra atravesada por la mortalidad y la despedida. Cuesta no escucharla como algo más que el final del álbum. Su título parecía una broma amarga en pleno proceso, pero el tiempo le dio una resonancia casi profética.

Lo que el disco sigue diciendo:


Escuchar "The Seeds of Love" hoy es recordar que el pop de gran escala podía permitirse una inteligencia poco común sin perder emoción. También es recordar que, a finales de los años ochenta, todavía era posible llevar a las listas canciones que hablaban de política, desigualdad, desgaste personal, género, juventud perdida y búsqueda espiritual sin disfrazarlo todo de ligereza inofensiva.

Tears for Fears

El álbum habla de su tiempo, claro. Margaret Thatcher está ahí, el final de una década también, el cansancio frente a la producción demasiado automática, el deseo de volver a tocar algo real. Pero habla también del nuestro. De la necesidad de detenerse, de escuchar con paciencia, de aceptar la complejidad. En una época como la actual, tan inclinada a lo instantáneo, a lo comprimido y a lo funcional, "The Seeds of Love" suena casi radical. No tiene prisa. Te pide tiempo, atención y confianza. A cambio, te da una experiencia completa.

Un disco imprescindible:


La fecha de lanzamiento de "The Seeds of Love", 25 de septiembre de 1989, lo sitúa al final de una década concreta, pero su verdadera patria es otra, la de los discos que no se agotan cuando cambia el contexto. Sigue siendo un álbum extraordinario por su escritura, por la inteligencia de sus arreglos, por el nivel de sus músicos, por la manera en que conjuga ambición y sensibilidad. Y sigue siendo relevante porque no suena como una reliquia. Suena como una obra grande, hecha por gente que se jugaba algo de verdad en cada decisión.

Disco recomendado


Mi opinión es clara, esta es la obra maestra de Tears for Fears. Más incluso que Songs from the Big Chair, que fue más popular y seguramente más instantáneo. Aquí hay más riesgo, más profundidad, más oficio y una emoción menos evidente pero más duradera. Es uno de los mejores álbumes de pop que conozco en términos de producción y musicalidad, y además tiene algo que no se puede fabricar, la sensación de que todo está al servicio de una visión sincera.

Si alguien me pidiera hoy una recomendación musical que combine rock music, pop culture y una escucha verdaderamente absorbente, le diría sin dudar que se acerque a "The Seeds of Love".

Video del tema "Famous Last Words":

Tracklist:

1. "Woman in Chains" (featuring Oleta Adams) 6:31
2. "Badman's Song" 8:32
3. "Sowing the Seeds of Love" 6:19
4. "Advice for the Young at Heart" 4:50
5. "Standing on the Corner of the Third World" 5:33
6. "Swords and Knives" 6:13
7. "Year of the Knife" 7:08
8. "Famous Last Words" 4:28

Tears for Fears

  • Roland Orzabal – voz principal (1–3, 5–8), coros, guitarras, teclados, programación Fairlight 
  • Curt Smith – bajo, coros, voz principal (3), voz principal (4)

Ian Stanley – teclados y órgano Hammond (1, 3, 10)

Músicos adicionales:

  • Oleta Adams – teclados, voz (1, 2), piano acústico (2, 5), coros (5, 12)
  • Nicky Holland – teclados, coros (2, 4, 7), piano acústico (4, 6, 8), cuerdas Kurzweil (8)
  • Simon Clark – teclados, sintetizadores (2, 5), órgano Hammond (2, 4, 5, 7)
  • Neil Taylor – arpegio de guitarra (1), guitarra rítmica (7)
  • Robbie McIntosh – guitarra principal (2, 7), guitarra slide (2)
  • Randy Jacobs – Guitarra
  • Pino Palladino – bajo (1, 2, 5)
  • Phil Collins – batería (1 desde 3:32)
  • Manu Katché – batería (1 hasta 3:32, 2, 5)
  • Chris Hughes – batería y producción (3, 10)
  • Simon Phillips – batería (7 desde 5:04)
  • Luís Jardim – percusión
  • Carole Steele – percusión (2, 5)
  • Richard Niles – arreglos orquestales (3)
  • Jon Hassell – trompeta (5, 8)
  • Peter Hope-Evans – armónica (5)
  • Kate St John – saxofón (6), oboe (6)
  • Tessa Niles – coros (2, 5, 7), voz femenina (6)
  • Carol Kenyon – coros (2, 5, 7)
  • Maggie Ryder – coros (4)
  • Dolette McDonald – coros Voz principal (7)
  • Andy Caine – Coros (7)

Producción:

Productores: Tears for Fears y David Bascombe

TEARS FOR FEARS - Songs from the Big Chair - Album (Revisited)

Como amantes de la música, todos tenemos álbumes que se sienten como compañeros entrañables, discos que profundizan su significado con cada escucha. "Songs from the Big Chair" de Tears for Fears es precisamente una de esas colecciones atemporales. Aunque quizás ya conozcas sus éxitos icónicos, revisitar este influyente álbum de 1985 revela una profundidad y sofisticación que va mucho más allá de la simple nostalgia. Así que, ya sea que lo descubras por primera vez o que reencuentres con un viejo favorito, déjate llevar por las capas de sonido y emoción que siguen haciendo de "Songs from the Big Chair" un clásico indispensable.

ALBUM: Songs from the Big Chair


De vez en cuando, surge un álbum que no solo representa su época, sino que la trasciende, convirtiéndose en un clásico atemporal. "Songs from the Big Chair" de Tears for Fears, publicado el 25 de febrero de 1985, es sin duda una de esas joyas excepcionales. Aunque ya he escrito sobre este álbum, cada reestreno revela nuevas facetas de su apreciación. Décadas después, sigue resonando, ganándose su merecido lugar como uno de los discos de pop-rock definitivos de los 80 (siglo xx).

TEARS FOR FEARS - Songs from the Big Chair - Album (1985)


De la introspección a la catarsis:


Tras su magnífico debut introspectivo, "The Hurting", Roland Orzabal y Curt Smith adoptaron un sonido más expansivo y catártico con "Songs from the Big Chair". El cambio fue significativo, desde atmósferas oscuras y cargadas de sintetizadores hasta arreglos vibrantes y con un fuerte componente de guitarra. El título, inspirado en la película "Sybil", refleja las experiencias personales de la banda ante el escrutinio de la prensa musical, enfatizando los profundos hilos psicológicos del álbum.

Desde el principio, el LP anuncia sus intenciones con "Shout", un himno basado en la terapia del grito primario, admirado tanto por Orzabal como por Smith. La canción transforma ingeniosamente las luchas personales en una llamada universal a la acción. Lo que inicialmente parece repetitivo evoluciona metódicamente, superponiendo ricas texturas, desde sintetizadores hipnóticos y ritmos contundentes hasta solos de guitarra explosivos, en un tapiz sonoro envolvente.


Capturando el espíritu de los 80:


El destacado sencillo, "Everybody Wants to Rule the World", ejemplifica la habilidad de Tears for Fears para crear canciones que se sienten a la vez inconfundiblemente propias de su época y a la vez atemporales. Las melodías vibrantes y las guitarras vibrantes crean un telón de fondo engañosamente alegre para letras que critican sutilmente el ansia inherente de poder de la humanidad. Es precisamente este contraste, sonidos alegres contrastados con mensajes profundos, lo que consolida su estatus como un clásico perdurable, que trasciende generaciones y géneros con naturalidad.

Tears For Fears 1985

Igualmente cautivador, "Head Over Heels" destaca la capacidad de la banda para combinar romanticismo con complejidad emocional. Inicialmente, se siente como una simple canción de amor, con sus atractivas melodías de piano y sus coros cautivadores. Sin embargo, bajo esta encantadora apariencia se esconden capas de introspección, ansiedad y dudas, que reflejan a un protagonista que lucha con sus propias inseguridades emocionales.


Canciones para redescubrir:


Uno de los éxitos más discretos del álbum es "The Working Hour". Con su introspectiva introducción de saxofón y sutiles matices de jazz, contrasta marcadamente con las canciones más animadas del álbum. Esta pieza contemplativa aborda las presiones que enfrentan los artistas en la industria musical, ofreciendo una visión profunda de las tensiones y frustraciones que acompañan al trabajo creativo. Su arreglo, con la hábil batería de Manny Elias y la maestría al teclado de Ian Stanley, resalta el ingenio colaborativo de la banda.

Video del tema "Working Hour" (Live 2014):

"Mothers Talk", el primer sencillo del álbum en el Reino Unido, demuestra aún más la disposición de la banda a experimentar, incorporando complejidad rítmica y una intensa energía con influencias de sonidos globales, que recuerdan a la obra de Peter Gabriel. Aunque el propio Orzabal criticó la claridad lírica de la canción, la enérgica instrumentación la convierte en una escucha fascinante que enriquece la diversidad del álbum.

Ambición progresiva al descubierto:


Las tendencias progresivas de Big Chair se hacen más evidentes en sus piezas finales. "I Believe" elimina la fuerte presencia del sintetizador, favoreciendo un enfoque minimalista impulsado por el piano. Su belleza sobria y lirismo introspectivo recuerdan las conmovedoras baladas de Robert Wyatt, a quien la banda admiraba abiertamente.

Con una transición fluida, "Broken" emerge con ritmos vibrantes y guitarras ásperas, ofreciendo un interludio electrizante que prepara el terreno para "Head Over Heels". Esta secuencia ejemplifica la maestría de Tears for Fears en la estructura de álbumes, donde cada canción se nutre naturalmente de la siguiente, construyendo hacia picos emocionales y valles introspectivos.

"Listen", el último tema del álbum, se adentra aún más en el terreno experimental. Es una experiencia ambiental, casi meditativa, que combina texturas atmosféricas de sintetizador con voces multilingües y enigmáticas. Este evocador cierre deja en los oyentes una persistente sensación de misterio y asombro, una resolución suave pero profunda del viaje emocional del álbum.


Sigue resonando:


"Songs from the Big Chair" destaca por su meticulosa elaboración. El cuidado y la precisión invertidos en cada tema crean un álbum donde ninguna pieza resulta superflua o fuera de lugar. Más allá de su impecable composición, su coherencia temática, que aborda temas como el amor, el poder, el miedo y la catarsis emocional, lo hace universalmente identificable.

Cuando mi sobrino adolescente se acercó hace poco para preguntarme si conocía Tears for Fears, me sentí divertido y orgulloso a la vez. Me impresionó la facilidad con la que este álbum conecta generaciones. Los sonidos que cautivaron a los oyentes en 1985 siguen vigentes hoy en día, hablando no solo de nostalgia, sino también de la experiencia humana atemporal capturada en estas melodías y letras.

Redescubriendo:


Volver a escuchar "Songs from the Big Chair" reafirma su perdurable significado. Sigue siendo tan potente emocionalmente y musicalmente enriquecedor como siempre. Ya sea que explores Tears for Fears por primera vez o revisitas un clásico entrañable, este álbum ofrece una gran cantidad de satisfacciones emocionales y sonoras.


Disco recomendado


En pocas palabras, "Songs from the Big Chair" es una escucha imprescindible; no solo un hito para Tears for Fears, sino un álbum que define su época. Su cautivadora mezcla de sofisticación pop, profundidad psicológica y atractivo universal continúa encantando, inspirando e invitando a nuevas interpretaciones con cada escucha. Si hay un álbum que merece una nueva visita, o una primera exploración, es sin duda esta obra maestra atemporal.

Video del tema "Head over Heels":

Tracklist (formato vinilo):

Cara A:

1. "Shout" 6:32
2. "The Working Hour" 6:30
3. "Everybody Wants to Rule the World" 4:10
4. "Mothers Talk" 5:09

Cara B:

1. "I Believe" 4:53
2. "Broken" 2:38
3. "Head over Heels / Broken (live)" (reprise) 5:01
4. "Listen" 6:48

Tears for Fears:

  • Roland Orzabal – voz, teclados, guitarras, bajo sintetizado (1), programación LinnDrum (1), piano de cola (5)
  • Curt Smith – voz, bajo (2, 4-7), bajo sintetizado (3)

  • Ian Stanley – teclados, programación LinnDrum, arreglos (8)
  • Manny Elias – batería (2-7), arreglos de batería (2)

Personal adicional:

  • "Shout": Chris Hughes – batería, Sandy McLelland – coros
  • "The Working Hour": Andy Davis – piano de cola, Mel Collins – saxofón, Will Gregory – solos de saxofón, Jerry Marotta – percusión y arreglos de saxofón
  • "Everybody Wants to Rule the World": Neil Taylor – segundo solo de guitarra, Chris Hughes – programación LinnDrum y MIDI
  • "Mothers Talk": Stevie Lange – coros
  • "I Believe": Will Gregory – saxofón
  • "Broken": Neil Taylor – solo de guitarra
  • "Head Over Heels": Andy Davis – piano de cola, Marilyn Davis – coros, Annie McCaig – coros, Sandy McLelland – coros
  • "Listen": Marilyn Davis – voz operística
  • "The Big Chair": fragmentos de diálogo de la película Sybil (1976)

Producción:

Chris Hughes – productor

TEARS FOR FEARS - The Tipping Point - Album

Introducción:

Tears for Fears, la icónica banda inglesa de synth - rock pop que conquistó al mundo en la década de 1980, regresó el año pasado elegantemente con su álbum "The Tipping Point". En este blog post pongo una pequeña reseña del álbum, profundizo un poco en la última creación de la banda, explorando el estilo musical, las letras que invitan a la reflexión y la brillantez general que hacen de este disco una verdadera sorpresa y una opción (y recomendación para melómanos) "para escuchar".

 

ALBUM: The Tipping Point

 
Es el séptimo álbum de estudio de la banda inglesa de pop rock Tears for Fears, publicado el 25 de febrero de 2022. Un maravilloso regreso desde su último disco "Everybody Loves a Happy Ending", lanzado casi 18 años antes. La muerte de la esposa de Orzabal (2017), influyó en muchas de las canciones del disco lo que explicará en parte la carga emocional. Moldeada por traumas personales y políticos, la música de este disco es audaz, hermosa, poderosa, íntima, cinematográfica, ambiciosa y multicapa.

TEARS FOR FEARS - The Tipping Point - Álbum (2022)

El disco explora temas de dolor, compañerismo, perseverancia y el misterio de la psique humana. El álbum es una mirada audaz a los ojos de nuestro mundo turbulento. La obra es una colección oportuna y atemporal de nuevas canciones que son tan ricas como la mejor música de su mejor momento. Sin embargo, este disco no es "The Hurting" ni "Songs from a Big Chair", a Orzabal y Smith les han pasado muchas cosas a lo largo de los años. "The Tipping Point" es una evolución, una nueva dirección que deja claro que cuando se trata de música pop rock estos chicos son maestros, sin mencionar la brillante musicalidad y el trabajo de producción.

El álbum incluye 10 temas, incluidos los sencillos "The Tipping Point", "No Small Thing", "Break the Man", "My Demons", "Long, Long, Long Time" y "Rivers of Mercy".

Tears for Fears - 2022

Canciones y temas que han influido personal y profesionalmente (momentos "Tipping Points") en los miembros de la banda. No obstante es un disco positivo basado al final en un sentido de aceptación, la comprensión de que la vida continúa y que vale la pena vivirla. En ninguna parte esto es más claro que en la canción “Rivers of Mercy”, una pieza central de un álbum que se siente como uno de los trabajos más realizado que Tears for Fears haya hecho jamás, una culminación de los temas musicales y emocionales que han apreciado desde sus inicios.

Temas destacables: "Rivers of Mercy" / "The Tipping Point" / "No Small Thing" / "Break The Man" / "Long Long Long Time".

 

Disco recomendado

 
Este álbum resume la capacidad de la banda para evolucionar su sonido manteniendo la esencia de lo que los hizo tan icónicos en primer lugar. Si eres fan desde sus primeros discos o simplemente estás descubriendo TEARS FOR FEARS, "The Tipping Point" es un álbum que exige tu atención. Variada, poética y conmovedora, este set es un disco de Tears for Fears que suena clásico, uno que hace que el oyente haga un inventario emocional, espiritual y mental de su mundo interior, incluso cuando el exterior se agita con problemas, violencia y locura. Tears for Fears continúa demostrando que no importa cuánto tiempo les lleve, aún pueden ofrecer un álbum que sea emocionalmente resonante y musicalmente satisfactorio.

Por último, "The Tipping Point" es un disco que cumple en todos los aspectos, merece un lugar en tu colección de música y establece firmemente la relevancia continua de la banda en la industria musical en constante cambio.

Video del tema "Rivers of Mercy":

Tracklist:

1. No Small Thing 4:43
2. The Tipping Point 4:13
3. Long, Long, Long Time 4:31
4. Break the Man 3:55
5. My  Demons 3:08
6. Rivers of Mercy 6:08
7. Please Be Happy 3:05
8. Master Plan 4:37
9. End of Night 3:23
10.Stay 4:36


Personal:

Tears for Fears:

  • Roland Orzabal – voz (principal en 1, 2, 5, 6, 8, 9, 11 y 12), teclados, programación, guitarras, mezcla (5, 9)
  • Curt Smith – voz (principal en 2, 3, 4, 7, 10 y 13; acompañamiento en 1, 5 y 11), teclados, bajos, mezcla (5, 9)

Músicos adicionales

  • Charlton Pettus: teclados, programación, guitarras, mezclas (1, 3, 4, 6–8, 10, 11)
  • Sacha Skarbek – piano acústico (7), producción vocal (3)
  • Florian Reutter – programación, producción vocal (3)
  • Doug Petty – acordeón, órgano Hammond (1), piano acústico (6), arreglos de cuerdas (7)
  • Max von Ameln – guitarras (5)
  • Aaron Sterling - batería (1, 4, 6)
  • Jamie Wollam - batería (1)
  • Carina Round - coros (1, 3, 5, 6)
  • Jason Joseph – arreglos vocales, coro (6)
  • Charles Jones - coro (6)
  • Jessi Collins - coro (6)
  • Lauren Evans - coro (6)

TEARS FOR FEARS - The Hurting - Album

El dúo británico "Tears for Fears" han estado intermitente desde 1981 y tienen siete álbumes de estudio hasta el momento. Son ya unos veteranos experimentados del mundo del rock que actualmente están de vuelta después de lanzar un nuevo álbum en 2022. También son compositores, músicos y productores reconocidos y muy respetados. Aunque son famosos por el segundo álbum "Songs from the Big Chair" (donde incluye el exitoso single "Everybody Wants to Rule the World"), su debut "The Hurting" es un disco extraordinario.

Al abordar temas tabú en su época, ej. el abuso infantil; uno palpa que también es terapia para los integrantes: Roland Orzabal & Curt Smith. Cada uno de ellos sufrió infancias traumáticas y dónde en "The Hurting" abren sus almas para derramar algunas emociones muy oscuras y dolorosas envueltas en hermosas canciones y música.
 

ALBUM: The Hurting


Como ya he mencionado, "The Hurting" es un álbum conceptual que se centra en temas de abuso infantil, trauma psicológico y depresión. A pesar del tema, el álbum fue un gran éxito comercial y contiene los primeros tres grandes sencillos de Tears for Fears: "Mad World", "Change" y "Pale Shelter".

TEARS FOR FEARS - The Hurting - Album

Las canciones del disco fueron escritas por Roland Orzabal inspirado en sus propios traumas infantiles y las teorías primarias de Arthur Janov - un psicólogo, psicoterapeuta y escritor estadounidense. Obtuvo notoriedad como creador de la terapia primaria ("primal scream"), un tratamiento para enfermedades mentales que implica descender, sentir y experimentar repetidamente el dolor infantil reprimido durante mucho tiempo.

Las influencias musicales que se encuentran en este disco incluyen a Gary Numan, Talking Heads y Peter Gabriel. Habiendo trabajado con diferentes productores en sus dos primeros sencillos, "Tears for Fears" reclutaron a Chris Hughes para producir el álbum.

El resultado final es un magnífico debut publicado el 7 de marzo de 1983. El álbum alcanzó el #1 en la lista de álbumes del Reino Unido en su segunda semana de lanzamiento. El dúo presentó al público una combinación sorprendente y única de letras oscuras y psicológicas con un synth-pop europeo optimista. Es uno de los primeros álbumes verdaderos del dark wave.

El secreto del éxito es la virtud y la capacidad de "Tears for Fears" para empaquetar un tema desagradable, las historias familiares psicológicamente miserables de Roland Orzabal y Curt Smith, en un formato musical atractivo y vendible.

Ahora, décadas más tarde, canciones como "Pale Shelter", "Ideas as Opiates", "Memories Fade", "Suffer the Children", "Watch Me Bleed", "Change" y "Start of the Breakdown" son piezas poderosas de música, hermosamente ejecutadas en un estilo casi minimalista. El trabajo del dúo en este álbum es a veces incómodamente personal, pero musicalmente es lo suficientemente convincente como para traerlo de vuelta a lo largo de las décadas. 

Los contagiosos ritmos de baile que se encuentran en algunas de las canciones más new wave - synth pop demuestran que no importa cuan oscuras puedan ser las cosas a veces, que "Tear for Fears" no son pesimistas, por lo que no hay necesidad de gritos de dolor sin resolver. Parece que los chicos han encontrado liberación psicológica y alivio emocional al grabar este disco.

Contraportada - CD

Para redondear, la otra gran fuerza de este álbum es la composición. Los temas aún aguantan el paso del tiempo. "Mad World" es el más conocido y un clásico de New Wave. "Change" tiene un fuerte arreglo de teclado y está lleno de ganchos. Los dos sencillos menos conocidos, "Pale Shelter" y "Suffer the Children", son casi tan buenos y todavía dan escalofríos. En pocas palabras, una obra sólida que sigue siendo influyente y un poco "art rock" sin la distracción indebida del ruido. Al igual que su segundo álbum, "Songs from the Big Chair", no hay relleno. Las canciones más experimentales, "Ideas as Opiates" y "The Prisoner" suenan como sus títulos, y la melancólica "Start of a Breakdown" cierra muy bien el álbum.

Disco Recomendado. "The Hurting" es un triunfo de la naturaleza curativa del arte. Es poco probable que encuentre un viaje más poderoso, objetivo y desinteresado a través del dolor y las emociones humanas como en esta obra. Un álbum emotivo, poderoso y brillante.

Un 5/5

Video del tema "Watch Me Bleed":


Tracklist (formato vinilo original):

Cara A:

1.         "The Hurting" 4:20
2.         "Mad World"  3:35
3.         "Pale Shelter"  4:34
4.         "Ideas as Opiates"      3:46
5.         "Memories Fade"        5:08 

Cara B: 

6.         "Suffer the Children" 3:53
7.         "Watch Me Bleed"     4:18
8.         "Change"        4:15
9.         "The Prisoner" 2:55
10.       "Start of the Breakdown"      5:00 

Créditos:

  • Roland Orzabal: voz, guitarra, teclados, programación rítmica, escritor y voz principal,
  • Curt Smith: bajo, teclados y voz principal,
  • Chris Hughes: productor, programación rítmica, percusión y director,
  • Manny Elias: batería y programación rítmica,
  • Ian Stanley: teclados y computadora,
  • Ross Cullum: productor y percusión,
  • Phil Palmer: guitarra,
  • Mel Collins: saxofón,
  • Peter Ashworth: fotografía de portada.
Otros albums de "Tears for Fears" que son recomendables:

TEARS FOR FEARS - Songs from the Big Chair - Album

TEARS FOR FEARS (Banda)


Banda británica de Pop Rock formada en Bath en 1981 por Roland Orzabal y Curt Smith. Fundada después de la disolución de su primer grupo "Graduate" influenciada por el estilo Mod, Tears for Fears se asoció inicialmente con las nuevas bandas "New Wave" de sintetizador de los principios de la década de los 80. Más tarde la banda se diversifica en el Rock y el Pop alcanzando el éxito internacional en las listas de ventas. Tears for Fears fue parte de la "Segunda Invasión Británica de los Estados Unidos" impulsada por el canal musical de "MTV".


El álbum debut de la banda "The Hurting (1983) alcanzó el Nº1 en la lista de álbumes del Reino Unido. Su segundo álbum "Songs from the Big Chair" (1985) alcanzó el Nº1 en el Billboard 200 de los EE. UU., alcanzando el estatus de múltiple platino tanto en el Reino Unido como en los EE. UU.

Después del lanzamiento de su tercer álbum "The Seeds of Love (1989)", Curtis Smith y Roland Orzabal se separaron en 1991. Orzabal retuvo el nombre de "Tears for Fears" como un proyecto en solitario publicando los álbumes "Elemental"" (1993) y Raoul and the Kings of Spain" (1995). Orzabal y Smith se reunieron en 2000 y lanzaron un álbum de material nuevo titulado "Everybody Loves a Happy Ending" en 2004.

La discografía de Tears for Fears, primera fase con Curtis y Orzabal:
  • The Hurting (1983)
  • Songs from the Big Chair (1985)
  • The Seeds of Love (1989)
  • Everybody Loves a Happy Ending (2004)
  • The Tipping Point (2022)
El debut album " The Hurting " es una joya. Un disco muy oscuro, psicológicamente motivado narrando los problemas que pueden florecer en la vida adulta por causas traumáticas experimentados desde la infancia. En este trabajo se encuentra tres grandes temas: “Mad World”, “Pale Shelter” y “Change”, lo que le da puntos y mucha fuerza. Pero a tener que elegir me inclino por el segundo álbum "Songs from the Big Chair" con el "gran disco" de "Tears for Fears", un trabajo más accesible, madurado, trabajado, elaborado y con enormes canciones que siguen sonando hoy.

ALBUM: Songs from the Big Chair


Segundo álbum publicado el 25 de Febrero de 1985, un auténtico bombazo comercial mundialmente llegando al Nº1 de Billboard de los EE.UU. El título del disco se deriva de una película de televisión titulada "Sybil" de 1976, sobre una mujer con trastorno de personalidad múltiple que solo se siente segura cuando está sentada en "The Big Chair"" de su psicoanalista. Esto ya te da pistas sobre la línea narrativa de esta obra.

Los miembros de Tears for Fears eran seguidores del psicólogo Arthur Janov (su teoría que la neurosis y el equipaje mental que los adultos llevan consigo son causados ​​por eventos traumáticos reprimidos desde la infancia) y subieron de escalon sus ideas en este disco explorando las áreas del dinero, poder, amor, guerra y la fe.

TEARS FOR FEARS

Tomaron la base musical  del "Goth" y el "Synth-Pop" y apilaron el saxofón, solos de guitarra, samplers y baterías en directo encima de las "cajas de ritmos". Compusieron temas que serían himnos listos para grandes estadios, baladas elegantes y canciones que tienen más en común con el "Rock Progresivo" que con el "New Wave". Crearon uno de los álbumes más grandes de la década de los 80 del Siglo XX.

Es el disco de mayor éxito comercial para TEARS FOR FEARS, contiene dos super éxitos atemporales como el épico "Shout" y el auténtico pelotazo "Everybody wants to Rule The world", este ultimo fácilmente uno de los mejores singles del Pop Mainstream que salió de los años 80.  También hay otras canciones muy notables como "Mothers Talk", él emocionalmente cargado "Head Over Heels", la balada de estilo Jazz "I Believe" y "The Working Hour".

Para este álbum los miembros de "Tears For Fears" se inspiraron en la música que escuchaban como el "Art-Rock" de Talking Heads, Brian Eno, Robert Wyatt y de Peter Gabriel. El cantante Curt Smith confesó que su álbum favorito en ese momento era "A Walk Across the Rooftops" de Blue Nile. Curtis se dio cuenta de que "Blue Nile" tenía un control artístico total: la música sonaba calculada, refinada y meticulosa. Aplicaron estas enseñanza a "Songs from the Big Chair".

Y vuelvo al tema "Everybody Wants to Rule the World" un monstruo de canción. Después de su aparición en 1985 nos lleva sonando en todos los sitios: es un básico de la radio de clasicos, se escucha en los hipermercados, tiendas, transporte, farmacias, bares y las fiestas. Un tema directamente sacado de las ideas de Arthur Janov de cómo, en última instancia, lo que los seres humanos quieren es control, y la incapacidad de controlar su propia vida está mal dirigida hacia un deseo de dominar a otras personas. Ahora, sabiendo esto, nos resulta una canción mucho más siniestra de que se depicta con su aparente alegre y optimista melodia. Es una de las grandes canciones Pop de todos los tiempos, sin duda.

Un disco recomendado, unos de los grandes álbumes de la década de los años 80 del Siglo XX, y uno de los grandes del "POP mainstream" de toda la historia.

Video de Tears For Fears - "Everybody Wants To Rule The World":



Tracklist del disco "Songs from the Big Chair":

Cara A:

1. "Shout" 6:32
2. "The Working Hour" 6:30
3. "Everybody Wants to Rule the World" 4:10
4. "Mothers Talk" 5:09

Cara B:

1. "I Believe" 4:53
2. "Broken" 2:38
3. "Head over Heels/Broken (Live) 5:01
4. "Listen" 6:48

TEARS FOR FEARS | Mad World

Pronto va ser 30 años que salio el disco "Songs From The Big Chair" - Febrero 1985 - de TEARS FOR FEARS. Fantástico trabajo que se mantiene con el tiempo. Los componentes se reunieron en unos estudios de Los Ángeles para explicar y hacer las canciones en directo delante de un grupo selecto de privilegiados. Se grabo todo el evento y esta en "YouTube", yo elijo un tema "Mad World".

Me da mi que quizás van a explotar la ocasión para volver y hacer gira. Ojala.

Los tíos siguen sonando igual de bien. Recomendado. 

Tears For Fears | Cover Arcade Fire "Ready To Start"


El vídeo arriba es el tema "Ready To Start" de Arcade Fire, un autentico temazo. Ahora la noticia, abajo una versión ( un cover ) de esa misma canción por Curt Smith y Roland Orzabal, aka TEARS FOR FEARS, si los mismos que están juntos de nuevo haciendo cosas. Escucha :



Vuelvo a la "Estación Espacial" unos días

Voy a tomar unos días de descanso. Creo que por el lunes próximo estaré de nuevo por aquí "flotando" en el espacio.

En el blog hay mucho material , posts y música para mantenerte informado si así es como lo deseas. Cuidarte y no molestes a la gente :O)

SHOUT | #acampadasol

Hay aires de descontento generalizado entre una buena parte de la gente de este país, y en especial con su clase política y económica que actúa como si vive y piensa fuera de la realidad del resto de la gente.

La revolución tecnológica esta cambiando mucho más las cosas que simplemente dejar a la gente descargarse discos y películas desde Internet. Francamente los nuevos avances tecnológicos a velocidad de luz están cambiando las formas de vivir, pensar, producir, distribuir, comunicar, conectar, viajar... y de gobernar. La "élite" estan desfasado, fuera de cobertura, anticuados y sin ideas. No hay motivación por "la élite" de moverse a un lado para dejar a otros, simplemente se aferran a sus retro ideas, puestos, privilegios , sueldos y estatus vía políticas de represión de pensamiento, y más alarmante, con la censura. 

Hay jóvenes y otros ciudadanos de diversas edades ahora mismo "tímidamente" actuando y acampados en las plazas de las ciudades mas grandes ahora de España - #acampadasol (Twitter tag) - hasta los "huevos" de la crisis económica, 5 millones de parados, la deuda, la ley Sinde y la censura de Internet, de la corrupción generalizada de los políticos que no se les aplica la ley, los bancos, los dos únicos partidos políticos que son lo mismo...y otras cosas que ensucian los términos democracia, libertad y progreso. No se si esta iniciativa va a prosperar (hay rumores de desalojo policial), espero que si, solo desde aquí animo a todos los acampados por las plazas de España, y doy las gracias por al menos moverte y actuar. Votamos todos para los ayuntamientos y las autonomías el día 22 de Mayo y espero que lo tomemos en serio y recordando las cosas. Existe el dicho..." uno tiene lo que se merece". Es posible, pero viendo la forma de actuar de la clase política y económica que se ha instalado en España, pienso que nadie se lo merece.

"Everybody Wants To Rule The World"

Hola amigo/a, perdón con los “pocos” posts últimamente. Voy de culo....Dicho esto, aquí va uno que es algo “especial” al menos la canción.

Este "temazo" es parte de mi memoria musical. Me “pillo” durante mi turbulenta adolescencia en los años 80 y nunca me ha dejado desde entonces. Brillante y para siempre de actualidad para mí.

Its a Mad World - Gary Jules

Un chico de 16 años mató ayer por una puñalada en el corazón, camino a una manifestación anti – inmigración y fascista en Madrid, por ser de izquierdas (aunque seguro que igualmente iba con intenciones violentas). Otro chico matado por “accidente” por un disparo por un policía Italiano en una reyerta entre aficionados del Lazio y del Juventus… el petróleo a mas de 100 US$ por barril, La Guerra de Irak, amenazas a Irán, armamento atómico, Afganistán , muertes en los cayucos de inmigrantes desde África buscando un vida normal en Europa, Xenofobia, el calentamiento global, hundimientos y desplazamientos de 1 millón de personas en Tabasco (Méjico), revuelta en Birmania, desastre ecológico en el Mar Negro, los Palestinos y los Israelitas, los Neo-Conservadores, ETA, Los Kurdos, separatistas de Kosovo, Mugabi y Zimbabwe, Pakistán y toque de queda, la globalización, el capitalismo salvaje, ultra – cristianos , los ultra a todo…etc. y etc., y así continuamente y todo creado, elaborado por y ejecutado por el ser humano , o no tan humano.

Un mundo loco. Como esta canción ( y video) cantado por Gary Jules, un cover de "Mad World" de “Tears For Fears” que muestra lo que ve un joven – en plan “voyeur” - cuando observa el mundo. Aún relevante hoy.